Casi 18 meses después de la muerte de Yves Saint Laurent, más de 1.000 objetos pertenecientes a Château Gabriel, la casa en Normandía del modista y de su pareja, Pierre Bergé, empezaron a rematarse en París, hasta el viernes.
La subasta de los 1.200 objetos, entre los que destacan muebles neogóticos, platería, esculturas, joyas y porcelanas chinas que adornaban Château Gabriel, se desarrolla hasta el viernes en el teatro Marigny.
Este remate, organizado por la casa Christie's - que comparte con Sotheby's el 90% del mercado mundial del arte - no tiene el alcance de la primera subasta de la colección de arte, calificada como la "venta del siglo", que totalizó en febrero u$s 484,5 millones.
Pero tiene el atractivo para los coleccionistas de que se trata de objetos mucho más personales que los de la venta pasada. "Objetos que reflejan el universo" que rodeaba a Saint Laurent y a Bergé, en su casa de fin de semana, resalta Christie's.
Para el comienzo de la venta, que se prevé recaudará entre u$s 4,5 millones y 6 millones, las pujas no eran muy dramáticas.
Un lustro holandés que colgaba en Château Gabriel fue vendido en u$s 54 mil, cuando se preveía que alcanzaría los 60 mil.
Y una fuente china del siglo XVI fue rematado en 30 mil, cuando estaba estimado en entre 40 mil y 60 mil.
Bergé, de 78 años, anunció hace unos días que el fruto de esta segunda subasta será donado a la lucha contra el virus del Sida (VIH).
Entre las obras de arte que adornaban esa casa, y que serán vendidas al mejor postor, figura una acuarela del pintor francés Fernand Leger titulada "Les travailleurs au repos" (1950), que está estimada en 80 mil a 120 mil.
El famoso perro de Yves Saint Laurent, el pequeño Moujik, que lo acompañaba a todas partes, asistió a la subasta.
Bergé retiró a último momento de la subasta el último coche de Saint Laurent, un Mercedes Benz negro, clase S 350 L, modelo 2007, que estaba estimado en entre 30 mil y 50 mil.