Las cámaras de seguridad de una estación de servicios en Queensland, Australia captaron a una joven mujer, que llevaba un escote muy pronunciado, perpetrando un robo en tempranas horas de la mañana del lunes.
La joven, de unos 20 años, con jeans y una remera muy escotada, entró al comercio con la cara descubierta haciendo un gesto al encargado que parecía un saludo. Acto seguido, caminó muy tranquila detrás del mostrador y abrió un cajón.
Cuando el empleado trató de hacerle frente, la joven ladrona lo amenazó con un cuchillo. Y después le obligó a abrir la caja.
Tras ello, robó una cantidad desconocida de dinero y huyó. El anciano empleado intentó detenerla lanzándole algunas cosas desde atrás del mostrador, pero ella emprendió la fuga en un auto que la esperaba. Ahora la Policía australiana la busca intensamente.