Tres opciones: recorrer una planta yerbatera en Misiones (arriba), probar cabrito al asador, en Córdoba (centro) o visitar uno de los establecimientos integrantes de la Ruta del Queso, en Suipacha.
Por ahora los circuitos son promocionados mayoritariamente a nivel local. La idea, a mediano plazo, es mostrar los nuevos caminos alimentarios en el exterior para que el turismo internacional, que hoy llega atraído -entre otras cosas- por la carne argentina, descubra otros platos y sabores de enorme variedad.
Con Mendoza a la cabeza, hace ya unos años se están desarrollando en la Argentina distintas rutas gastronómicas que se convierten en un recurso turístico de enorme potencial. Los protagonistas son los productos agrícola-ganaderos representativos de cada región. Los visitantes pueden observar el proceso de producción y degustar las exquisiteces locales, entre otras actividades complementarias.