Ámbito del Placer
Busca seguir atrayendo turismo celebrando el medio siglo de 007
Gran Bretaña propone la ‘‘ruta James Bond’’
Se calcula que cerca de mil millones de personas vieron las películas del espía más famoso de Gran Bretaña.
Unos mil millones de personas se calcula que vieron a
007, el espía más famoso y elegante de Gran Bretaña, el personaje creado por
Ian Fleming, saltar en paracaídas sobre el Estadio Olímpico. La escena en la que entraba al
Palacio de Buckingham y luego se subía en un helicóptero con la reina fue uno de los momentos fuertes de la ceremonia inaugural de los recientes Juegos Olímpicos. Y en menos de dos meses, los admiradores mundiales de
«Bond, James Bond» podrán presenciar el estreno de
«007: Operación Skyfall», película numero 23 de la serie, y el 5 de octubre celebrar los 50 años del estreno de la primera de la saga, la inaugural
«El satánico Dr. No».
Luego de los Juegos Olímpicos, buscando mantener la afluencia turística, Gran Bretaña se publicita como el lugar perfecto para
«vivir el mundo de James Bond» visitando las locaciones de las películas, los elegantes restoranes y bares que frecuentó el famoso agente secreto, yendo a conocer los mejores sastres para hacerse trajes a medida, o experimentando una ruda aventura deportiva, paisajística o sentimental. Sin olvidarse de reclamar
«un Martini agitado, pero no revuelto», off course.
En Londres se puede ir al
Old Royal Naval College, el
Palacio de Buckingham y la
National Gallery, que se ven en
« Operación Skyfall». Bond, que nuevamente es encarnado por
Daniel Craig, tuvo antes la imagen de
Pierce Brosnan,
Timothy Dalton,
Roger Moore,
George Lazenby y la emblemática de
Sean Connery.
Estilo
El toque elegante, el glamour fashion, el clásico estilo Bond se puede encontrar en los sastres, camiseros y sombrereros clásicos de la
calle Savile Row, como
Henry Poole, que inventó el esmoquin, o
Gieves and Hawkes, o el estilo más contemporáneo de
Ozwald Boateng, el primer sastre negro y el más joven en abrir una tienda en ese lugar. Y ¿por qué no visitar
Turnbull and Asser en
Jermyn Street?, que confeccionó las camisas para
Daniel Craig y el pijama para
M., interpretada por
Judi Dench. Vale la pena ir a conocer el taller de
Timothy Everest en una casa georgiana de
Spitalfields, al este de Londres, porque ha diseñado trajes para
Tom Cruise y
David Beckham, además de
«marchands de arte, analistas de Bolsa y estrellas del rock».
Cerca de allí, el
Dukes Hotel tiene uno de los bares más famosos de St. James. Se dice que la famosa frase de
Ian Fleming «agitado, pero no revuelto» la inspiró el camarero de ese hotel cinco estrellas. Pero no es imprescindible ir allí para tomar un martini en honor de
Bond, el trago está de moda en los mejores hoteles y bares de Londres.
One Aldwych ofrece martini con ciruela o manzana en su carta de bebidas y algunas noches proyectan películas con el martini como protagonista. Para explorar los cócteles más a fondo se debe ir al
Experimental Cocktail Club en Chinatown, o asistir a una clase magistral del bartender
Tony Conigliaro en 69 Colebrooke Row, Islington.
Conviene recordar a la hora de comer que un lugar favorito de
Ian Fleming era
Scotts Restaurant en Mayfair, un restorán especializado en pescados. Pero los críticos gourmet sostienen que hoy
Fleming y Bond no dejarían de ir a probar los siempre populares
Wolseley o
The Ivy.
Imperdibles
Para buscadores de
acción estilo Bond, lo mejor es un paseo en lancha rápida por el
río Támesis. Y para quienes sienten fascinación por los autos, el
National Motor Museum de New Forest, Hampshire, y ver la exposición
«Bond in Motion», abierta hasta fin de año, que tiene 50 vehículos, la colección más numerosa de coches originales usados por
James Bond, con modelos famosos como el Aston Martin DB5 y el Rolls Royce Phantom III de 1937 de
Goldfinger, además de bicicletas, triciclos, trineos y barcos.
La filmación de
«Operación Skyfall» se realizó por todo Londres, y también en Escocia, sobre todo en
Glencoe, que en las Highlands ofrece uno de los parques nacionales más espectaculares, con montañas imponentes, cascadas y profundos lagos.
Glencoe atrae a senderistas y escaladores de todo el mundo. Los amantes de los animales pueden ver la fauna escocesa: ciervos rojos, águilas doradas y martas.
Edimburgo también ofrece elegantes tiendas de ropa dignas de
Bond, sobre todo del primero y más carismático, el encarnado por el escocés
Sean Connery. El diseñador
Howie Nicholsby ha pretendido
«dar a los hombres del mundo una alternativa realista a los pantalones», dando un aire contemporáneo a la famosa kilt escocesa con materiales como la piel y el jean.
Escocia apareció en varias películas de Bond: en
«De Rusia con amor», la persecución final en helicóptero y lancha partía de
Lunga House Pier, en Argyll and Bute, mientras que en
«Otro día para morir», con
Pierce Brosnan, aparecían
Kyle of Lochalsh y
el castillo de Thane, cuartel general del MI6. Para emprender el vuelo y poner fin a la propia película turística, como haría Bond, lo mejor es disfrutar las vistas de la costa occidental de Escocia desde uno de los
hidroaviones de Loch Lomond.
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