26 de febrero 2025 - 08:37

Consumo: bienes durables lideran el crecimiento vía créditos, pero alimentos siguen en negativo

Mientras que las ventas de electrodomésticos y automóviles crecen por encima del año pasado, el consumo masivo no sale del terreno negativo a nivel interanual. Economistas diferencian dos ramas de este indicador. La importancia de la vuelta del crédito.

Consumo: especialistas advierten una recuperación más fuerte en lo que es electro.

Consumo: especialistas advierten una recuperación más fuerte en lo que es electro.

Mariano Fuchila

En medio del escándalo por $LIBRA, el INDEC difundió un dato que al Gobierno le sienta bien: luego de hacer el ajuste “más grande de la historia”, según la definición del propio Javier Milei, la caída del PBI en todo 2024 fue de solo 1,8%. Este miércoles se conocerán los datos a diciembre de ventas en centros de compras y electrodomésticos. La recuperación salarial y el consumo quedan como las deudas pendientes. Para los analistas, la evolución del poder de compra recorre dos caminos, a distintas velocidades: el de los bienes durables y el de los de consumo masivo.

El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) subió 5,5% interanual en diciembre de 2024 y 0,5% respecto de noviembre. Según el economista Guido Agostinelli, con estos porcentajes la caída total del PBI registrada el año pasado fue de 1,8%.

De esta forma, parecieran haber quedado atrás los vestigios más crueles de la recesión. Al menos en las estadísticas. Si el Gobierno no sufre fuertes tensiones en el plano financiero porque logra sostener su política cambiaria -y el caso $LIBRA no escala disruptivamente-, se podría proyectar un escenario relativamente estable durante 2025.

Según los economistas consultados, este panorama es relativo. Queda por consolidar la recuperación del consumo, de la mano de los salarios. Depende del rubro, no solo la recuperación, sino que el crecimiento ya es un hecho. Para otros, esa opción queda lejos. Lo notable está en que la reactivación no se monta sobre la canasta de alimentos de las clases populares, sino en los autos, televisores y lavarropas.

Consumo: disparidades en la recuperación

Para la Cámara Argentina de Comercio (CAC), el Indicador de Consumo (IC) mostró un avance de 5,4% interanual en enero de 2025, lo que implicó un crecimiento desestacionalizado de 4,3% frente a diciembre.

Exhibiendo una película completamente distinta, la consultora Scentia, de Osvaldo del Río, asegura que el primer mes de 2025 mantuvo la tendencia a la baja en Supermercados y Autoservicios Independientes, en ese caso en un 10,6% interanual. De todos modos, reconoce que se desacelera la retracción vista desde junio pasado en adelante.

“Esta situación es más notoria en los negocios de barrio, superando los 13 puntos de caída. También y en línea con lo esperable, se nota la diferencia entre las áreas reportadas, producto de la estacionalidad”, agrega el informe.

Del estudio se desprende que solo dos canastas muestran un leve repunte, “limpieza de ropa/hogar y perecederos”, pero solo en Supermercados, no así en autoservicios.

A modo de adelanto, una importante fuente del supermercadismo le contó a este medio que el dato de febrero “será negativo.”. De acuerdo a su medición, la primera quincena de este mes dio -2,9% en alimentos, bebidas, higiene y limpieza; y -2% con el resto de los sectores. “Esto es en cadenas. Quizás en autoservicios de peor", advierte.

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Fuente: Eco Go.

Fuente: Eco Go.

Consultada la propia CAC, la explicación para tal diferencia entre los porcentajes es que el organismo liderado por Mario Grinmann incluye la medición de bienes durables. Así, la venta de este rubro, a diferencia del consumo masivo, ya recuperó lo perdido a comienzos de año y cerró el 2024 con mejores números que en 2018, según la entidad.

Por caso, el patentamiento de automóviles logró crecer un 113% interanual en enero de 2025, mientras que los electrodomésticos lo hicieron en 5,3% durante septiembre. El crédito hipotecario, por su parte, también creció a partir de abril y logró motorizar las escrituras en AMBA que están en máximos desde 2018.

Reactivación del crédito, la clave para la compra de lavarropas y televisores

Para Sebastián Menescaldi, director asociado de la consultora Eco Go, “es cierto que se ve una recuperación más fuerte en lo que es electro respecto al consumo, que sigue abajo”.

Respecto de las causas, considera central la reactivación del crédito, un mayor anclaje sobre las expectativas que “permiten el crecimiento” y una baja base de comparación de ventas de los electrodomésticos. Según el economista, “se vendió menos electro en 2024 que en la pandemia”.

En lo que hace al consumo masivo, entiende que los precios de los productos estaban beneficiados por la gestión anterior por programas de control de precios, al tiempo que la caída en los ingresos en 2024 fue masiva. “Si bien se está recomponiendo, la demanda es menor que antes”, explica Menescaldi.

Dos cuestiones que se derivan de las reflexiones del economista. En primer lugar, que el crédito en términos reales logró crecer sostenidamente desde abril 2024. De acuerdo a la CAC, la deuda en tarjetas de crédito y los créditos personales y prendarios superaron los niveles de enero de 2023, posibilitando el consumo de electrodomésticos y autos.

Por otro lado, ¿es así que el poder adquisitivo se está recomponiendo? El economista de la consultora FIDE, Pedro Gaite, el consumo privado “no viene evolucionando de la misma manera que los salarios reales según la inflación del INDEC”.

Esto mismo remite a una discusión que también se da puertas adentro del Gobierno: la desactualización de la canasta que mide la inflación. “Cuando corregís por una canasta más actualizada, la inflación te da bastante más alta y el salario real una caída más pronunciada. El sector privado registrado, por ejemplo, que con el IPC actual ya recuperó toda la caída del año pasado, con la actualización se encuentra seis puntos por debajo. Lo mismo con el público, que se encuentra 20 puntos atrasado”, considera el especialista.

De esta forma, los estratos de ingresos altos “están mucho mejor parados”, incentivando el consumo del sector “más pudiente”, al tiempo que “los informales siguen golpeados, aumentó el desempleo, la precarización y la informalidad laboral”, advierte Gaite.

Esta línea también la recorre el economista del observatorio OPEN, Federico Machado, quién añade otro factor relevante, como el cambio de precios relativos: los sectores de medios y bajos ingresos el consumo masivo se ha visto afectado por un menor ingreso disponible, dado el mayor gasto en luz, gas y transporte.

A su vez, señala que los precios del equipamiento del hogar evolucionaron por debajo de la inflación, con una variación de 54,2% en todo 2024 (contra un IPC general de 84,5% y una suba de tarifas de 217,7% y de transporte de 90,6%). “Los bienes durables se han visto beneficiados tanto por el lado de los ingresos de su público como de los precios relativos”, explica a este medio.

Por último, también registra la reactivación del crédito, acompañado de una menor inflación y menor demanda de pesos por parte del sector público. “Esto posibilita fluir en mayor volumen al sector privado, lo que genera el regreso de las cuotas sin interés y otras políticas comerciales pro-crédito”, concluye el economista.

Por todo esto, la CAC señala que se observa “un cambio en la estructura de consumos del hogar”, orientada más a bienes durables facilitados por el crédito que a bienes de consumo diario. Eso sí: la propia entidad señala que el ingreso disponible durante este año mejorará, pero de forma “acotada”.

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