El Ministerio de Economía publicó la Resolución 199, fijando la tasa de interés resarcitorio en un 4% mensual. Esta modificación, que ajusta la tasa prevista en la Resolución 3/2024 de la propia cartera, tiene implicaciones significativas para todos los contribuyentes, pero especialmente para las pymes.
Denuncian que el gobierno de Javier Milei aumenta la presión fiscal para las pymes
Se implementará desde el ARCA un régimen de facilidades de pago. El diputado Guillermo Michel manifestó que esto equipara las tasas con grandes contribuyentes
El ARCA iguala las tasas de financiación.
En paralelo, la Resolución General 5656/2025 de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), también publicada en el Boletín Oficial, eliminó el beneficio de reducción de la tasa de financiación que anteriormente disfrutaban las pymes.
Según Guillermo Michel, diputado por Entre Ríos y exdirector general de Aduanas esta decisión marca un cambio importante en la política fiscal, afectando directamente a las pequeñas y medianas empresas que hasta ahora habían tenido acceso a condiciones de financiación más favorables.
La resolución anterior
Michel también destacó la Resolución General 5321/2023 del ARCA, que había establecido un régimen de facilidades de pago de obligaciones tributarias con un esquema escalonado de beneficios, considerando el tamaño de las empresas.
Para el funcionario, este régimen tenía como objetivo aliviar la carga financiera de las empresas, especialmente de las pymes, que enfrentan mayores desafíos económicos en comparación con las grandes corporaciones.
Bajo este régimen, la tasa de financiación de los planes de pago variaba según el tipo de contribuyente. Para los Pequeños Contribuyentes, Micro y Pequeñas Empresas, y Entidades sin fines de lucro, la tasa de financiación era del 50% de la tasa de interés resarcitorio.
Este porcentaje reflejaba un esfuerzo por parte del gobierno para apoyar a las empresas más pequeñas y vulnerables, proporcionándoles condiciones más favorables para cumplir con sus obligaciones fiscales.
Por otro lado, las medianas empresas disfrutaban de una tasa de financiación equivalente al 60% de la tasa de interés resarcitorio. Este nivel intermedio buscaba equilibrar el apoyo a las empresas medianas, que aunque tienen más recursos que las pequeñas empresas, aún enfrentan desafíos significativos en el mercado.
En contraste, los Grandes Contribuyentes debían afrontar una tasa de financiación del 100% de la tasa de interés resarcitorio. Esta diferenciación se basaba en la premisa de que las grandes empresas tienen mayores capacidades financieras y, por lo tanto, pueden soportar una tasa más alta sin comprometer su estabilidad económica.
Qué cambios realiza la resolución del ARCA
Según Guillermo Michel, como resultado de esta decisión gubernamental, ocurren tres cambios relevantes:
- Las pymes ahora enfrentan la misma tasa de financiación que los Grandes Contribuyentes para pagar sus deudas con el fisco. Este cambio nivela el terreno de juego, pero no necesariamente de manera equitativa, dado que las pymes operan con márgenes más estrechos y menores recursos financieros.
- La tasa de financiación para las pymes aumenta del 3,63% mensual al 4% mensual. Este incremento, aunque parezca pequeño, puede tener un impacto significativo en la capacidad de las pymes para cumplir con sus obligaciones fiscales, especialmente en un contexto económico desafiante.
- La tasa de financiación para los Grandes Contribuyentes disminuye del 7,26% mensual al 4% mensual. Este descenso representa un alivio financiero considerable para las grandes empresas, que ya cuentan con mayores recursos y capacidades para manejar sus deudas fiscales.
En resumen, la reciente modificación en la tasa de interés resarcitorio y la eliminación del beneficio de reducción de la tasa de financiación para las pymes representan un cambio en la política fiscal que beneficia a los Grandes Contribuyentes a expensas de las pequeñas y medianas empresas. Este enfoque, que algunos han comparado con un "Robin Hood al revés", plantea interrogantes sobre la equidad y el apoyo gubernamental a las empresas más vulnerables del país.
El impulso para las pymes
Las pymes son el motor de la economía argentina, generando empleo y contribuyendo significativamente al Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, estas empresas enfrentan desafíos únicos, como la falta de acceso a financiamiento, la competencia desleal y la carga regulatoria. Las políticas fiscales que buscan aliviar estas cargas son esenciales para su supervivencia y crecimiento.
Aquella resolución de 2023 fue un paso en la dirección correcta, según la perspectiva del diputado, porque proporcionaba un esquema escalonado de beneficios que reconocía las diferentes capacidades financieras de las empresas. Este régimen permitió a las pymes acceder a tasas de financiación más bajas, lo que a su vez facilitó el cumplimiento de sus obligaciones tributarias sin comprometer su liquidez.
Sin embargo, la Resolución General 5656/2025 y la Resolución 199 del Ministerio de Economía han alterado este equilibrio. Al fijar una tasa de interés resarcitorio uniforme del 4% mensual y eliminar los beneficios de reducción para las pymes, el gobierno ha igualado las condiciones de financiación para todos los contribuyentes, independientemente de su tamaño y capacidades financieras.
Para Michel, este cambio tiene implicaciones profundas para la economía argentina. Las pymes, que ya operan con márgenes estrechos, ahora enfrentan una mayor carga financiera para cumplir con sus obligaciones fiscales. Este aumento en los costos de financiación puede llevar a una disminución en la inversión, el crecimiento y la creación de empleo en el sector de las pequeñas y medianas empresas.
Por otro lado, los Grandes Contribuyentes se beneficiaban de una reducción significativa en su tasa de financiación, lo que les permite destinar más recursos a la inversión y el crecimiento. Aunque este alivio financiero es positivo para las grandes empresas, plantea cuestionamientos sobre la equidad de la política fiscal y el apoyo gubernamental a las empresas más vulnerables.
En conclusión, la reciente modificación en la tasa de interés resarcitorio y la eliminación del beneficio de reducción de la tasa de financiación para las pymes representan un desafío para las pequeñas y medianas empresas en Argentina.
Este cambio en la política fiscal, que favorece a los Grandes Contribuyentes, plantea interrogantes sobre la equidad y el apoyo gubernamental a las empresas más vulnerables del país.
Las pymes, que son el motor de la economía argentina, enfrentan ahora una mayor carga financiera para cumplir con sus obligaciones fiscales, lo que puede tener implicaciones negativas para la inversión, el crecimiento y la creación de empleo en este sector crucial.
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