El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió el programa económico de Javier Milei y planteó que el principal legado del Presidente no estará necesariamente en los resultados inmediatos de su gestión, sino en las reformas que podrían cambiar el rumbo productivo de la Argentina.
El futuro de Javier Milei, según Federico Sturzenegger: las reformas con las que busca cambiar la economía argentina
El ministro de Desregulación destacó las reformas en energía, minería, agro, logística y mercados de capitales. Sostuvo que el legado del Presidente dependerá de que esos cambios se consoliden y permitan ampliar las exportaciones y la inversión.
-
El 72% de los menores de 40 años se queda sin plata antes del día 20 y seis de cada diez se endeudaron
-
Vuelos al Caribe por u$s4: la low cost que vende pasajes ultra baratos desde Argentina
Sturzenegger proyectó un salto de las exportaciones energéticas y mineras para 2035 y destacó medidas destinadas a reducir los costos logísticos. Su diagnóstico ubica al sector privado y a la apertura comercial en el centro del crecimiento futuro.
En una columna publicada este domingo en La Nación, sostuvo que el Gobierno busca establecer las bases de una economía basada en el equilibrio fiscal, la libertad económica y el respeto por los derechos de propiedad. Bajo esa perspectiva, consideró que la administración libertaria podría ser recordada por haber abierto una nueva etapa de desarrollo, más allá de las dificultades y los costos de la transición.
Para el funcionario, el desafío consiste en convertir esos principios en cambios concretos. En ese sentido, destacó las modificaciones regulatorias impulsadas desde la llegada de Milei al poder y afirmó que muchas de ellas quedan opacadas por la discusión cotidiana sobre la coyuntura. “La primera presidencia de Javier Milei podrá ser recordada por haber plantado las bases del retorno del país a la prosperidad”, argumentó. Su análisis pone el foco en las transformaciones que, según el Gobierno, permitirían ampliar las exportaciones, reducir los costos de producción y atraer inversiones privadas.
Energía y minería, los motores de la transformación que proyecta Sturzenegger
Uno de los principales pilares del planteo oficial es el sector energético. Sturzenegger vinculó el crecimiento de la producción petrolera con los cambios introducidos por la Ley Bases, en particular la eliminación de restricciones que, según su interpretación, distorsionaban los precios y desalentaban las inversiones. El ministro proyectó que la producción de petróleo alcanzará durante 2026 cerca de un millón de barriles diarios, un récord histórico, y estimó que las exportaciones energéticas podrían llegar a los u$s47.000 millones en 2035.
En minería, destacó la modificación de las condiciones regulatorias para desarrollar proyectos y el potencial de ampliar las ventas externas. Como referencia, comparó el desempeño argentino con el chileno y sostuvo que el país podría avanzar hacia exportaciones mineras por u$s42.000 millones anuales en 2035. También incluyó al agro entre los sectores con margen para ganar productividad, a partir de cambios en las reglas de propiedad intelectual de las semillas, la incorporación de nuevas tecnologías y la ampliación de mercados internacionales para los productos argentinos.
Menores costos logísticos y apertura comercial
El ministro también identificó a la infraestructura y la logística como factores centrales para mejorar la competitividad. Entre las iniciativas mencionó las concesiones de rutas nacionales, la licitación del Belgrano Cargas y la posibilidad de ampliar el uso de bitrenes para abaratar el transporte terrestre. Según sus estimaciones, estas medidas podrían reducir significativamente los costos de traslado de mercaderías, especialmente en las economías regionales.
La apertura comercial ocupa otro lugar central en su diagnóstico. Sturzenegger destacó los acuerdos internacionales impulsados por el Gobierno y señaló que el acceso a nuevos mercados puede ampliar las oportunidades para las empresas locales. En su análisis, el crecimiento de las exportaciones sería uno de los principales canales para acelerar la expansión económica. También defendió los cambios en las regulaciones laborales y del mercado de capitales, con el argumento de que permitirían facilitar las contrataciones, reducir la litigiosidad y ampliar las fuentes de financiamiento para las compañías, incluidas las pequeñas y medianas empresas.
Privatizaciones y retiro del Estado: el otro eje del programa
La columna también reivindica el avance de la agenda de privatizaciones y concesiones. Sturzenegger sostuvo que, hacia el final del primer mandato de Milei, el Estado podría haberse retirado de la gestión de buena parte de sus activos energéticos -con excepción de YPF- y haber concesionado servicios e infraestructura como rutas, trenes e Hidrovía. También mencionó la posibilidad de avanzar con la empresa de aguas del área metropolitana y con Intercargo.
El funcionario presentó esa estrategia como una forma de reducir el peso del Estado empresario y trasladar al sector privado la gestión de actividades productivas y de infraestructura. A la vez, enumeró proyectos vinculados con la navegación de los ríos, la ampliación de gasoductos y el desarrollo petroquímico como oportunidades para reducir costos y atraer inversiones. Su argumento es que una mayor libertad económica, acompañada por reglas estables, puede impulsar nuevas actividades y redistribuir geográficamente el empleo y la producción.
La apuesta de Milei a un cambio estructural de largo plazo
En el cierre, Sturzenegger proyectó una Argentina muy distinta de la actual, con más actividad exportadora, mayor desarrollo del interior y nuevas oportunidades laborales fuera del área metropolitana. Incluso planteó que millones de personas podrían trasladarse hacia ciudades del interior si allí se concentran nuevas inversiones y puestos de trabajo. Se trata de una proyección del funcionario sobre los efectos futuros del programa, no de un resultado garantizado.
Según el funcionario, las medidas actuales serían parte de una transformación cuyos resultados más importantes se verían en el largo plazo. Sturzenegger reconoció que dentro de 30 años habrá discusiones sobre los aciertos y errores del proceso, pero sostuvo que, si las reformas se consolidan, Milei podría ser recordado menos por los resultados inmediatos de su gestión que por haber abierto una oportunidad de desarrollo para el país.




