12 de octubre 2026 - 00:00

Indonesia busca socios energéticos en Vaca Muerta y abre la puerta a la carne argentina

Sulaiman Syarif visitó Neuquén para explorar inversiones en Vaca Muerta y el GNL argentino. Además, explicó por qué su país abrió el mercado a la carne local.

Sulaiman Syarif, embajador de Indonesia en la Argentina, Uruguay y Paraguay.

Sulaiman Syarif, embajador de Indonesia en la Argentina, Uruguay y Paraguay.

Para Sulaiman Syarif, embajador de Indonesia en la Argentina, Uruguay y Paraguay, el 70° aniversario de las relaciones diplomáticas entre ambos países es la oportunidad de llevar el vínculo más allá del intercambio de alimentos.

Con ese objetivo visitó Neuquén, donde se reunió con los ministros provinciales Guillermo Koenig (Economía) y Gustavo Medele (Energía) para explorar inversiones en uno de los principales polos energéticos del país.

Sobre la mesa estuvieron Vaca Muerta, el potencial interés de Indonesia en el GNL argentino y posibles sinergias en geotermia, en un país de 280 millones de habitantes que busca socios para garantizar su seguridad energética. Syarif anticipó que informará los resultados a las empresas estatales indonesias con inversiones en América Latina.

La agenda energética se suma a un frente ya abierto: la habilitación del mercado indonesio para la carne argentina. Detrás está el programa Comida Nutritiva Gratuita (MBG) del presidente Prabowo Subianto, que alcanza a unos 90 millones de niños y mujeres embarazadas. "La producción nacional de carne aún no es suficiente", reconoció el embajador, por lo que su país busca diversificar proveedores e invitó a la Argentina a sumarse "bajo el principio del beneficio mutuo".

El punto de partida es favorable. El comercio bilateral superó los u$s1.600 millones en 2025, con superávit para la Argentina, y entre enero y julio de 2026 ya sumó u$s1.300 millones, casi un 49% más que un año antes. "Nos comprometemos a elevar nuestras relaciones bilaterales hacia una asociación más estrecha y estratégica", afirmó Syarif en diálogo con Ámbito, en una entrevista en la que también explica los cupos de importación, la certificación halal y el acuerdo con el Mercosur.

Periodista: ¿Qué motivo lo llevó a conocer la provincia de Neuquén y que perspectiva de cooperación se genera a partir de su visita?

Sulaiman Syarif: Desde la Embajada nos comprometemos a elevar nuestras relaciones bilaterales hacia una asociación más estrecha y estratégica en el futuro, no solo en la compraventa, sino también mediante una mayor cooperación en inversión conjunta, investigación conjunta e innovación tecnológica.

P.: ¿Cuál fue la motivación central para abrir el mercado de carnes de la argentina y qué expectativas mantiene en términos de intercambio?

S.S.: La motivación principal es, entre otras, apoyar el programa prioritario nacional del presidente Prabowo Subianto, denominado Comida Nutritiva Gratuita (Makan Bergizi Gratis, MBG), destinado a aproximadamente noventa millones de niños indonesios y mujeres embarazadas, teniendo en cuenta que la producción nacional de carne aún no es suficiente. Por ello, deseamos diversificar nuestras fuentes de importación, no solo desde los países socios tradicionales, e invitamos a la Argentina a sumarse al éxito de dicho programa bajo el principio del beneficio mutuo. El año pasado, el comercio bilateral superó los 1.600 millones de dólares, con exportaciones de Indonesia por trescientos treinta y ocho millones de dólares e importaciones por mil trescientos millones de dólares, lo que representa un superávit para la Argentina.

En el período de enero a julio de 2026 se registró un aumento significativo: en siete meses, el comercio total ya alcanzó los 1.300 millones de dólares, es decir, un crecimiento de casi 49% interanual. Con la apertura del mercado de carne y productos lácteos, se abre también la oportunidad para que la Argentina incremente aún más sus exportaciones.Las importaciones argentinas desde Indonesia también puedan aumentar, considerando que las estructuras comerciales de ambos países son complementarias. Indonesia exporta, entre otros productos, calzado, equipos electrónicos, alimentos y bebidas, y prendas de vestir. Además de la carne, tanto en la actualidad como en los próximos años, y en el marco de la diversificación, Indonesia también necesita importar más alimento balanceado para animales, maíz y trigo desde la Argentina.

P.: Aunque el protocolo sanitario con SENASA ya está firmado, la puerta comercial práctica en Indonesia es la certificación halal, ¿cierto?

S.S.: En cuanto a la acreditación halal, el Centro Islámico de la República Argentina (CIRA) ya ha sido reconocido como organismo certificador halal en la Argentina. Yo mismo hice entrega de dicha certificación y, el mes próximo, el CIRA viajará a Yakarta para firmar el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo (Mutual Recognition Agreement).

P.: ¿En qué estado está el reconocimiento de las certificadoras halal argentinas por parte de Indonesia, y qué tiene que hacer un frigorífico argentino que hoy ya exporta a Medio Oriente para que ese mismo certificado le sirva en Yakarta?

S.S.: El CIRA ya cuenta con el reconocimiento, y hay otros tres organismos que se encuentran actualmente en proceso de reconocimiento como certificadores halal. Un frigorífico debe presentar su solicitud a través del SENASA para poder exportar carne a Indonesia y, a partir de allí, dependerá naturalmente de la relación de negocio a negocio con su contraparte en Indonesia.

P.: ¿La apertura sanitaria garantiza cupo, o Argentina todavía tiene que negociar el permiso año por año?

S.S.: Para este año, la cuota asignada a las empresas estatales (PT Berdikari y PT PPI) es de 256.000 toneladas (cabe señalar que, de ese total, ya se han asignado setenta y cinco mil toneladas a la India, Brasil y algunos otros países), y la correspondiente a las empresas privadas es de 36.000 toneladas. En este sentido, las negociaciones pueden realizarse directamente con las empresas estatales o con las empresas privadas correspondientes.

P.: El mercado indonesio de carne hoy lo abastecen India, Australia y Brasil, y casi todo es congelado. ¿En qué segmento ve usted consumiendo la carne argentina?

S.S.: Debido a la gran distancia, la carne argentina se importará en forma de carne congelada, y también queda abierta la posibilidad de importar ganado en pie en el futuro.

P.: Este año se cumplen 70 años de relaciones con Argentina, pero Paraguay, con 45, viene creciendo más rápido en comercio con Indonesia. ¿Qué podría aprender la argentina de la relación bilateral con este país latinoamericano?

S.S.: En términos de volumen y valor del comercio, el valor del intercambio comercial de Indonesia con la Argentina sigue siendo mayor que con Paraguay, aunque, en términos porcentuales, el crecimiento del comercio con Paraguay ha sido más acelerado, en línea con una demanda interna en constante aumento. Otro buen ejemplo es Uruguay. Las exportaciones de aceite de palma de Indonesia a Uruguay han aumentado, dado que el aceite de palma indonesio es necesario para la elaboración de productos lácteos en Uruguay. Por otro lado, para el programa MBG, Indonesia necesita más productos lácteos. De este modo, existe una relación de beneficio mutuo, que se refleja en el aumento del valor del comercio bilateral en el período.

P.: ¿Qué próximo acuerdo o iniciativa para promover el comercio puede continuar tras esta apertura? ¿Qué posibilidades hay de que Argentina pueda exportar algo más que insumos primarios?

S.S.: En primer lugar, la necesidad de concluir cuanto antes el acuerdo comercial entre Indonesia y el MERCOSUR, que se llevará adelante mediante un proceso gradual (incremental), comenzando con un Acuerdo de Comercio Preferencial (PTA). A modo de información, las reuniones del equipo negociador ya se realizaron en septiembre de 2025 (bajo la presidencia de Brasil) y en agosto de este año (bajo la presidencia de Uruguay). Además, está el CPTPP, al que tanto Indonesia como la Argentina se encuentran actualmente en proceso de adhesión. La Argentina ya exporta productos de alta tecnología a Indonesia, como los de Galileo. También existe la posibilidad de exportar otros productos de alta tecnología, como satélites (INVAP), así como de cooperar en la industria aeroespacial y de aviación bajo el principio del beneficio mutuo.

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