30 de marzo 2025 - 16:40

Javier Timerman: "Hay que ir a una flexibilización y alguien tendrá que pagar el costo de la volatilidad"

Para el especialista en finanzas y líder de Adcap Grupo Financiero, más importante que el monto del préstamo del FMI es conocer cómo el equipo económico llegará al “tipo de cambio libre”.

Timerman: “Creemos que el desembolso inicial va a ser de u$s6.000 millones y u$s14.000 a medida que vayan desembolsando.

Timerman: “Creemos que el desembolso inicial va a ser de u$s6.000 millones y u$s14.000 a medida que vayan desembolsando".

ADCAP

El especialista en finanzas Javier Timerman aporta una mirada un tanto distinta a la expresada públicamente por la mayoría de los operadores financieros: entiende que el dólar mantiene cierta volatilidad producto de los movimientos registrados a nivel global, pero no detecta hoy una crisis de mercado.

Sin embargo, el managing partner de Adcap Grupo Financiero y co founder de Banza, sabe que en el país se suma una “sensación de inestabilidad”, producto de un problema consensuado entre los profesionales del arco económico: el Banco Central está perdiendo reservas. Asegura que el humor de mercado es “difícil de calibrar” y que mandar señales de “tranquilidad” muchas veces es sinónimo de exponer que el propio equipo económico está intranquilo. “Que el Gobierno haya salido el día jueves con todos sus voceros a hablar, muestra que el mensaje no quedaba claro, y eso generó cierta ansiedad”, analizó.

Por eso, el analista espera que se conozcan detalles de la política cambiaria, que debería incluir la flexibilización del tipo de cambio, “hasta llevarlo a un modelo de tipo de cambio libre”. Eso sí: afirma que estos movimientos traerán una volatilidad cambiaria inicial que inexorablemente tendrá un costo político. “Muchas veces injustificadamente, pero es algo que va a pasar”, señala.

Periodista: Previo a su asunción, el Presidente se había expresado en contra de acudir al Fondo Monetario Internacional para salvar las distorsiones económicas de Argentina. Haber recurrido nuevamente al organismo, ¿señala una debilidad en su programa económico?

Javier Timerman: Por definición, uno recurre al Fondo cuando tiene una crisis de liquidez, o una crisis en la cuenta corriente. Si uno va al Fondo y le dice “necesito plata para obras”, le va a decir, “no, no estoy para esto”. La situación requiere, para poder cumplir con el plan que ellos se han propuesto, acceder a este dinero que no se podría tomar en este momento a través del mercado de capitales, porque no están dadas las condiciones y no hay otra fuente de financiamiento. Otras fuentes de financiamiento podrían haber sido sido inversión externa, como hubo en la época de Menem, venta de activos del Estado, plata de argentinos que quieran invertir con un tipo de cambio alto, como pasó en la época de Néstor (Kirchner), pero eso no está pasando. Luego de los ingresos del blanqueo, ahora consideran que necesitan fortalecer la hoja de balance del Banco Central, y van por ese camino.

P.: ¿Cómo incorporó el mercado la dinámica del Gobierno para confirmar el monto solicitado? Primero habló Caputo, seguido de eso el Fondo, aunque sin ratificar nada de lo anunciado, y por último los funcionarios del equipo económico.

J.T.: Yo no coincido con el Gobierno en términos de que hay que llevarle tranquilidad a los mercados, porque no me parece que los mercados estén tan intranquilos, me parece que los mercados tienen cierta volatilidad que produce que en la Argentina se cree cierta ansiedad. Volatilidad que es típica de mercados.

Lo que dijo el Gobierno y lo que dijo el Fondo: "mucha diferencia"

P.: Es cierto que el mercado esperaba alguna señal que disminuyera la incertidumbre sobre los próximos pasos del programa.

J.T.: Es un ejercicio difícil de calibrar, porque cuando vos decís “te quiero tranquilizar”, de alguna manera estás indicando “yo necesito estar tranquilo”. Entonces, estás aceptando de alguna manera que tenés un problema, que los mercados están intranquilos. Y eso, en definitiva, produce más ansiedad por parte de los mercados. Leí un titular que decía que el Gobierno apostó a cambiar el humor de los mercados, pero es difícil saber cómo se cambia el humor, uno nunca sabe el impacto que eso puede tener. Que el Gobierno haya salido el día jueves con todos sus voceros a hablar, muestra que el mensaje no quedaba claro. Y eso se notó entre todos los que observamos los mercados, que dialogamos con inversores, que tenemos que hablar con nuestros clientes. No quedaba claro qué es lo que el Gobierno estaba transmitiendo y eso creó cierta ansiedad, que calculo se calmará cuando se conozcan los detalles de este acuerdo. En ese sentido, el Gobierno dijo que el acuerdo no incluye ni devaluación ni ajuste fiscal, y el Fondo dijo que todavía están en discusiones de las cuestiones específicas del programa. Bueno, entre esas dos frases hay mucha, mucha diferencia.

P.: Se podría pensar que todos los gobiernos buscan marcarle la cancha al Fondo en medio de las negociaciones.

J.T.: Sí, puede ser. A mí y a varios nos llama un poco la atención que este programa se haya demorado tanto. Creo que el Fondo cometió un error al alargar esta negociación. A la Argentina le convenía que este acuerdo se firmase antes. Muchos suponen que el Gobierno especuló con la llegada de Trump al gobierno, algo que le puede dar a Milei condiciones más favorables. Si vos notás que el mercado está intranquilo, el mercado se pone más intranquilo. Yo soy de la idea de que no hay una crisis de mercado en este momento, que el dólar tiene cierta volatilidad, que los mercados tienen cierta volatilidad. Estamos pasando por un momento de mucha turbulencia financiera a nivel global y lo vimos el viernes en el mercado. El viernes fue un día muy negativo para los mercados globales. A nuestro país, si bien cayó, le fue mejor de lo que le fue a los mercados globales. Sin embargo, acá se crea una sensación de inestabilidad, más que nada por el tema cambiario, porque el Banco Central está perdiendo reservas. Yo creo que el Gobierno, el FMI y los inversores saben que hay que acumular reservas y la discusión gira sobre cuál es el camino más conducente hacia ese objetivo. Eso también incluye la flexibilización del tipo cambiario, hasta llevarlo a un modelo de tipo de cambio libre.

P.: ¿Cómo se llega al tipo de cambio libre?

J.T.: Bueno, el Gobierno cree que la mejor forma de llegar es sin flexibilizar el tipo de cambio más allá del 1% del 'crawling peg', haciendo reformas y esperando que eso genere la confianza en las inversiones. El Fondo, generalmente, exige que no haya un tipo de cambio fijo o un tan restrictivo como el que tiene Argentina. Esa discusión hoy no se sabe cómo se va a saldar y creo que eso importa mucho más que cuántas reservas vamos a recibir o cómo van a ser los desembolsos del Fondo. Eso impacta menos en el mercado que el tema de la posible flexibilización cambiaria.

"Hay que ir a un tipo de cambio libre"

P.: ¿Argentina puede soportar una flexibilización cambiaria?

J.T.: Yo personalmente no creo que los modelos económicos sean modelos que hay que aplicarlos en forma exacta porque son modelos matemáticos exactos. Yo creo que cada país tiene su idiosincrasia, su historia. Hoy en día ya no se conocen modelos de tipos de cambio fijo, hay que ir a un tipo de cambio libre, un tipo de cambio de equilibrio que dé tranquilidad a los inversores, no solamente inversores financieros, sino también inversores en la economía real. De todos modos, es cierto que los gobiernos argentinos generalmente pagan un costo por tener este tipo de modelo cambiario, porque en momentos donde sube la inflación, somos proclives a irnos al dólar. Muchas veces injustificadamente, pero bueno, es así. Hay otros países donde ponen un cepo y la gente sale a la calle a protestar, pero no les molesta que el dólar suba y suba mucho, porque no impacta de la misma manera que impacta en argentina, en términos de traslado a precios. Así que, yo creo que escalonadamente va a haber que ir hacia ese sistema y alguien va a tener que pagar el costo político inicial de la volatilidad cambiaria. Eso es algo que va a pasar.

P.: ¿El Gobierno ya pagó costos por tomar medidas impopulares?

J.T.: El Gobierno se animó astutamente a pagar el costo, que terminó no siendo un costo, de hacer un ajuste fiscal que los políticos argentinos no se animaban a hacer, a pesar de que muchos creían que había que hacerlo. Con el tipo de cambio pasa lo mismo, hay que hacer que el tipo de cambio argentino sea libre, pero nadie se anima a pagar el costo de la volatilidad por ahora. Yo creo que es lo que está en discusión con el Fondo, no necesariamente la cantidad de dinero. La robustez nominal del programa es menos importante que los detalles que todavía están discutiendo.

P.: Un factor central por el cual el BCRA logró comprar dólares durante 2024 fue el endeudamiento de empresas en dólares, producto del "carry trade". ¿Se trata de un arma de doble filo?.

J.T.: Las cosas se desencadenan muy rápido en el mercado financiero. Cuando estás en una situación donde no lográs acumular reservas más allá de un posible endeudamiento con el Fondo o el sector privado, es riesgoso que el 'carry' se corte, porque ya no está ese arbitraje que te permite vender dólares e invertirlos en pesos, el inversor no cree que la diferencia de tasa que gana le cubrirá el riesgo devaluatorio. Por eso el Fondo te exige que vos flexibilices tu tipo de cambio antes de que se corte ese 'carry trade', para que el mercado no lo haga por vos.

"Para que todo esto funcione, Argentina tiene que volver a los mercados"

P.: ¿Cuánto poder de fuego le otorga al BCRA la cifra de u$s20 mil millones, según Adorni de libre disponibilidad?

J.T.: En términos de las reservas de libre disponibilidad, creemos que el desembolso inicial va a ser de u$s6.000 millones y u$s14.000 a medida que vayan desembolsando. Si alcanza o no, te contestaría lo mismo si vos me dijeras hay 30.000: no me parece que tenga que ver con un número absoluto, más bien me parece que tiene que ver con cómo se desencadenan ciertos eventos que vamos a tener este año.

P.: Caputo asegura que esta vez el acuerdo con el FMI es diferente que los programas anteriores. ¿Coincide?

J.T.: Esta vez tiene algo de diferente, que es el hecho de que Argentina hizo un ajuste fiscal que le va a permitir cierta flexibilidad y le hace ganar cierta credibilidad al Gobierno. No hubo periodos donde se accedió al Fondo con superávit fiscal, entonces uno podría decir que el Gobierno va a usar estas reservas principalmente para fortalecer el Banco Central. Eso es diferente, pero no necesariamente está libre de riesgo porque estamos pasando por un año electoral que va a tener sus idas y vueltas. Algo similar lo vimos en 2019, cuando al Gobierno de entonces le fue bastante peor de lo esperado y los mercados reaccionaron de una manera muy violenta. Y en ese momento también había superávit fiscal, así que no hay garantía de nada. También tenemos un momento, como tuvimos en 2019 o el 2018, de incertidumbre global. No se sabe en qué va a terminar esta guerra comercial entre Estados Unidos y el resto del mundo. También hay conflictividad política entre EEUU y Europa. Todo esto va a impactar en el humor de los mercados globales y eso va a terminar impactando en el objetivo final de la Argentina. Para que todo esto funcione, Argentina tiene que volver a los mercados. El círculo vicioso de endeudamiento con el Fondo tiene que convertirse en un círculo virtuoso de endeudamiento o de rollover de deuda con el sector privado.

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