El gasto promedio de servicios públicos se redujo 0,7% en octubre respecto a septiembre y se ubicó en $266.456. La baja se explicó por la menor demanda de gas natural por el cambio estacional, que compensó los aumentos tarifarios aplicados durante octubre, según el último reporte del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP).
La canasta de servicios públicos en el AMBA bajó en octubre, pero acumula un alza del 860% desde 2023
El gasto promedio de los servicios públicos se ubicó en $266.456 durante octubre y consumió el 13% de un salario registrado promedio. Aunque para los mínimos fue de casi el 70%.
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El gasto promedio de los servicios públicos se ubicó en $266.456 durante octubre.
Pese a ello, la canasta de servicios públicos registró un aumento interanual del 56% y acumuló una suba del 860% respecto de diciembre de 2023, frente a una inflación estimada del 261% en ese mismo período, una diferencia de casi 600 puntos porcentuales (p.p.).
El transporte volvió a ser el principal componente del gasto de los hogares: representó el 49% de la canasta y registró un incremento mensual del 2,2%. En contrapartida, la factura de gas cayó un 14,2% frente al mes anterior, mientras que el gasto en electricidad retrocedió un 0,1%, por el menor consumo. El agua, por su parte, aumentó un 5,6%.
Salarios: la canasta de servicios ya representa el 13% del ingreso promedio
El encarecimiento mensual de los servicios públicos llevó a que la canasta ya consumiera el 13% de un salario promedio registrado de $2.062.611, calculado a partir de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE). Aunque frente a un salario mínimo de $391.200 ya consume casi el 70%.
Con un salario promedio, un trabajador puede cubrir 7,7 canastas mensuales de servicios públicos. En octubre de 2025, la relación era de 9,3 canastas, lo que muestra una pérdida de capacidad para afrontar estos gastos en la comparación interanual.
Los salarios privados, según el índice de INDEC, hasta julio se encuentran 3,4% por debajo de noviembre 2023, mientras que los públicos están 15,8% debajo del nivel que se encontraban cuando asumió Javier Milei. En ese contexto, las tarifas hasta octubre subieron unos 600 puntos por encima de la inflación estimada.
La relación entre tarifas e ingresos también está condicionada por la composición del gasto. El transporte concentra casi la mitad de la canasta, de modo que sus aumentos tienen una incidencia importante en el presupuesto mensual de los hogares del AMBA.
Transporte, gas y electricidad: los aumentos desde diciembre de 2023
La evolución acumulada presenta diferencias importantes entre los servicios. El transporte encabeza los incrementos, con una suba del 1.513% desde diciembre de 2023. Le sigue el gas natural, cuya variación alcanza el 1.391%, mientras que el agua aumentó un 573% y la electricidad, un 387%.
En la comparación interanual, el transporte también lidera los aumentos, con un 69%, seguido por la electricidad, con un 49%; el gas, con un 47%; y el agua, con un 41%.
El aumento interanual del transporte aportó 31 puntos porcentuales a la suba del 56% de la canasta total. El gas y el agua contribuyeron con ocho puntos porcentuales cada uno, mientras que la electricidad explicó otros diez puntos.
En el caso del transporte, el comportamiento responde, entre otros factores, a la regla de actualización de los colectivos de Provincia de Buenos Aires y la Ciudad, que combina la inflación con un adicional del 2%, así como también se suman los aumentos aplicados durante el año en los servicios interjurisdiccionales. El organismo también vincula la dinámica de las tarifas energéticas con la actualización de los cuadros tarifarios y los cambios en el esquema de subsidios.
Subsidios: qué parte del costo de los servicios paga el Estado
El aumento de las tarifas se da en paralelo con una reducción del gasto estatal destinado a sostener los servicios públicos. En octubre, los hogares del AMBA cubrieron, en promedio, el 57% de los costos de la canasta mediante sus tarifas, mientras que el Estado subsidió el 43% restante.
La cobertura varía según el servicio y el tipo de usuario. En electricidad, los hogares residenciales aportaron en promedio el 58% del costo considerado por el organismo, frente a una participación estatal del 42%. En gas natural, los usuarios sin subsidios afrontaron el 73% del costo de abastecimiento y el Estado cubrió el 27% restante.
En materia presupuestaria, los subsidios económicos a la energía y el transporte registraron una caída real del 3% tras un aumento nominal del 27% en los diez primeros meses del año. La evolución fue dispar entre los sectores: las transferencias a energía crecieron un 8% en términos reales, mientras que los subsidios al transporte retrocedieron un 25%.
Desde diciembre 2023, los subsidios fueron recortándose. En octubre, se ubicaron un 61% por debajo del nivel registrado al inicio del gobierno de Milei y un 74% por debajo del máximo observado en junio de 2022.






