La normativa del Mercosur es muy clara respecto de la imposibilidad de que uno de los socios del bloque pueda negociar ventajas de acceso a un tercer mercado, sin que el resto acceda a los mismos beneficios. Pero, en medio de la guerra de aranceles que lanzó Donald Trump, al Gobierno argentino pareciera importarle poco a la luz de las múltiples excepciones que rigen actualmente a esta regla.
Las reglas del Mercosur plantean límites a Javier Milei para negociar una dispensa de aranceles con EEUU
Argentina detenta la presidencia pro témpore del bloque regional y podría convocar a sus pares a debatir la nueva política de Donald Trump. En términos formales no puede encarar negociaciones individuales, pero la historia del bloque tiene antecedentes.
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Milei insiste en profundizar la relación con EEUU pero tiene a mano un acuerdo con la Unión Europea.
Según versiones oficiales, habría una negociación en curso con su par de Estados Unidos para que se mantenga una puerta abierta con arancel cero para unos 50 productos de mutuo interés, luego de que se produjeran los anuncios de presidente Donald Trump de incremento de aranceles de importación en lo que es el inicio de una nueva era de proteccionismo.
Que la Argentina pueda conseguir algo para sí es poco probable en las actuales condiciones, salvo que el presidente Javier Milei decida romper con el bloque o que en carácter de presidente pro témpore convoque a sus pares de Brasil, Luis Inacio Lula Da Silva; de Uruguay, Yamandú Orsi, y el de Paraguay, Santiago Peña, para conseguir una dispensa.
“Mercosur te plantea claramente que no podes tener aranceles individuales y que no se puede variar en Arancel Externo Común sin acuerdo”, explica el consultor y especialista en comercio exterior Miguel Ponce en declaraciones a Ámbito.
Es de recordar que en 1994 se firmó el denominado Protocolo de Ouro Preto, que determina que el Mercosur pasaba de ser una zona de libre comercio para convertirse en un unión aduanera. Desde ese momento, las tarifas de importación se manejan por acuerdo de los cuatro socios plenos.
Es cierto que en algunos momentos de la historia, como en el caso de la crisis de 2001, Argentina logró con acuerdo de los otros socios, permiso para reducir aranceles de importación para productos de extrazona, pero eso se hizo por un tiempo y de manera limitada. En otros casos, en la historia del Mercosur los socios se han puesto de acuerdo para subir las tarifas temporariamente a algunos bienes. Pero nada de ello se puede hacer sin consenso de los cuatro gobiernos.
Pero lo que es cierto es que cuando los países del Mercosur se han puesto de acuerdo para dar dispensas arancelarias, o fueron para favorecer a un país individual, sino a todos los países. Es decir, fueron autorizaciones para bajar aranceles en algunos productos para extrazona en general y no para un proveedor en particular.
“El Gobierno habla de 50 productos y no se ha iniciado ninguna negociación”, afirma Ponce quien consideró que “Trump inteligentemente le pone a toda América latina un 10% porque sabe que el Mercosur en conjunto podría soportar ese nivel arancelario”.
En ese sentido en especialista señala que “tienen que ser todas medidas conjuntas, nadie se puede cortar solo” .
La mirada del gobierno de Trump sobre el comercio
Mauricio Claver-Carone, el delegado de Donald Trump para América Latina, relativizó los alcances de un acuerdo de comercio con Argentina, al hablar para el diario El Observador de Uruguay.
“Se ha hablado mucho en Argentina de llegar a un acuerdo de libre comercio, eso no sé, porque al fin y al cabo, como vimos ayer, no existe libre comercio”, señaló al medio oriental.
Sostuvo además que “estamos comprometidos a llegar a esa vía, pero que sea un acuerdo justo comercial de inversión, porque efectivamente queremos que el presidente Milei tenga éxito".
La Unión Europea: un acuerdo que retoma importancia
El otro punto que resulta fuera de foco en el análisis el gobierno argentino es que tiene a mano la posibilidad de abrir un mercado de similar importancia al de Estados Unidos, como es el de la Unión Europea. Mientras el presidente Javier Milei insiste en profundizar una relación política con Trump, la UE ya brinda chances de conseguir mercados que podrían redundar en mutuo beneficio para los bloques.
“Milei es presidente pro tempore del Mercosur y la principal contra del acuerdo con la UE es Francia y en este momento es Francia que quiere que se acelere”, explicó el consultor internacional.
Más allá de eso, a nivel regional todavía hay una duda y sobre Lula, quien ya dijo que negociara con Estados Unidos. Los analistas no saben si el presidente brasileño habló como aliado de China en la región (integra el BRIC) o como líder regional.
La solución es una dispensa
Marcelo Elizondo, que es el principal asesor en comercio internacional de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) consideró que Estados Unidos “no va a negociar en bloques sino país por país”.
Elizondo coincide en que “en términos estrictos Argentina no puede negociar individualmente”, pero aclara que en la historia del bloque se ha roto esa premisa varias veces: “En la época de Jair Bolsonaro, Brasil bajó el 10% dos veces a todos sus aranceles sin consultar al Mercosur, a todo el nomenclador y el Mercosur lo dejó pasar”, explicó.
Para el especialista, Javier Milei “va a llevar el pedido al bloque y va a tratar de conseguir que le den una dispensa”, pero consideró que “si no se la dan lo va a hacer igual” lo cual podría generar una dura crisis regional.
En relación al tratado de libre comercio con la Unión Europea, Elizondo también consideró que si el grupo de 27 países del viejo continente “es inteligente debería acelerar ahora el cierre del acuerdo”.
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