(Enviado especial)-. La expansión de la producción, las exportaciones, las inversiones en infraestructura y la formación de trabajadores atravesaron las exposiciones de los principales ejecutivos del sector en la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026. Durante el martes 20 y el miércoles 21 de octubre, los encuentros con los CEO en la Sala Tromen del edificio principal del Espacio DUAM reunieron a los referentes de las principales petroleras, empresas de servicios y transportistas. El clima fue de optimismo, aunque con advertencias sobre la necesidad de mejorar la eficiencia, desarrollar talento local y convertir el potencial de Vaca Muerta en negocios sostenibles.
AOG Patagonia 2026: CEOs petroleros ven una nueva escala para Vaca Muerta, pero advierten por temas pendientes
El mensaje que atravesó la Sala Tromen del Espacio DUAM fue que el potencial de Vaca Muerta ya no se discute en términos de recursos o de capacidad de extracción. La próxima etapa dependerá de cómo la industria articule producción, transporte, servicios, tecnología, talento y mercados.
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Los CEO de la industria energética, reunidos en AOG Patagonia 2026: Los líderes del sector coincidieron en el potencial de crecimiento de Vaca Muerta y de las exportaciones, aunque advirtieron que la nueva escala de la industria exigirá más infraestructura, eficiencia, formación de talento y desarrollo de proveedores.
La postal se repitió en las dos jornadas: auditorios colmados, sillas ocupadas hasta el último lugar y puertas cerradas para evitar que ingresara más público. Afuera, cientos de personas seguían las conversaciones a través de televisores instalados para transmitir las exposiciones. La convocatoria reflejó el interés que despierta una industria que busca dar un nuevo salto productivo y ampliar sus mercados, pero que también enfrenta desafíos para acompañar ese crecimiento.
Moderados por Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), los encuentros reunieron a ejecutivos de toda la cadena de valor. Aunque cada compañía presentó sus proyectos y prioridades, hubo coincidencias claras: Argentina tiene oportunidades para ganar participación en el mercado energético internacional, pero necesitará infraestructura, capital, proveedores competitivos y trabajadores capacitados para aprovecharlas.
YPF apunta a otra escala y pone el foco en el talento
Horacio Marín, CEO de YPF, mostró un gráfico con la evolución de la producción de la compañía desde su creación, en 1922, hasta los máximos históricos actuales. Sin embargo, su objetivo no era quedarse en el recorrido pasado, sino poner el foco en la proyección de crecimiento.
“Lo que me interesa mostrar es la proyección hacia dónde vamos”, afirmó Marín, al referirse a la meta de alcanzar una producción de dos millones de barriles diarios a partir del 2031. Y resumió la transformación que espera para la compañía: “YPF va a otra escala, va a ser otra compañía”. Para sostener esa cifra, explicó, habrá que sumar unos 600.000 barriles por año solo para compensar la declinación de los pozos.
Pero el crecimiento también exige resolver una cuestión inmediata: la disponibilidad de personal preparado para incorporarse a las operaciones. En ese punto, Marín hizo un llamado a las empresas del sector para que acompañen el Instituto Vaca Muerta, creado para formar trabajadores que respondan a las necesidades de la industria.
“Ya se certificaron a 500 chicos calificados que tienen el título y están listos para entrar a trabajar y hasta ahora se han tomado el 3%. Si no tomamos conciencia el Instituto Vaca Muerta va a tener poca vida. Y no puede ser que ocurra eso”, advirtió.
Desde diciembre, según dijo Marín, YPF pasó de 12 a 18 equipos de perforación. “Hay 1.200 personas más trabajando en pozos para YPF de lo que había hace un año”, detalló. No son ingenieros, aclaró, sino operarios calificados. “Si no tomamos conciencia de todo esto, va a tener poca vida”, advirtió por el IVM, y apuntó a las operadoras y a las empresas de servicios, que son las que toman a la mayor parte del personal de campo.
“No podemos fallar en esto. Tenemos el instituto más moderno del mundo para capacitar a la gente que va a trabajar en la industria”, insistió. "Si los egresados no consiguen empleo en plena expansión, lo que queda es frustración", recalcó, con su estilo descontracturado habitual.
La preocupación por el talento también apareció en la exposición de Ana Simonato, CEO de Chevron, quien vinculó la formación con la posibilidad de construir una industria capaz de sostener su expansión durante los próximos años. Para la ejecutiva, la capacitación no debe limitarse a cubrir los puestos inmediatos de las petroleras, sino que tiene que contemplar el crecimiento del conjunto de las actividades vinculadas con la energía.
“No se trata solo de formar a los profesionales que necesitaremos a largo plazo; el crecimiento de la Argentina en energía abarca también la minería y toda la cadena de servicios. Tenemos que desarrollar a nuestra gente para construir una industria que sea verdaderamente sostenible”, sostuvo.
Simonato también remarcó la necesidad de adaptar las capacidades a una industria que atraviesa una etapa distinta de desarrollo. “Los desafíos que tenemos hoy no son los mismos desafíos que tuvimos ayer. Argentina está en una etapa diferente del desarrollo. Entonces tenemos que estar mirando qué tenemos que aprender para luego adaptarnos a las condiciones que estamos enfrentando”, señaló, al destacar la importancia de la colaboración entre empresas y otros actores del sector.
Del potencial de Vaca Muerta a las exportaciones de gas
La posibilidad de ampliar los mercados para el gas argentino fue otro de los ejes del encuentro. Sergio Mengoni, CEO de TotalEnergies, destacó las oportunidades que todavía existen en exploración, con especial atención al offshore, y valoró el avance de las exportaciones regionales.
“Nosotros seguimos viendo muchas oportunidades en lo que tiene que ver con la exploración, y sobre todo estamos trabajando mucho con la exploración offshore”, explicó.
También se refirió a la primera reversión de gas hacia Brasil: “Creo que hemos sido pioneros con la primera reversión de gas hacia Brasil, que es justamente lo que comentó ayer el presidente Milei, y estamos muy orgullosos de que el gas de Neuquén llegue a Brasil”.
Marcos Bulgheroni: “Estoy convencido de que se va a desarrollar una nueva cuenca no convencional en el Golfo San Jorge"
Marcos Bulgheroni, Group Chief Executive Officer de Pan American Energy Group (PAEG), puso el foco en dos grandes oportunidades para la industria argentina: consolidar el desarrollo del gas natural licuado (GNL) para ganar mercados internacionales y abrir una nueva frontera productiva en el Golfo San Jorge. Sobre el primer punto, destacó tres decisiones centrales del proyecto que la compañía impulsa junto con YPF y otras empresas del sector: sumar la mayor cantidad posible de productores, mantener el liderazgo de YPF y avanzar con una plataforma flotante para ampliar las posibilidades de comercialización global.
A su juicio, la combinación de recursos, infraestructura y participación de distintos operadores puede posicionar a la Argentina como un proveedor confiable, seguro y de largo plazo. “Es una convicción que Argentina va a estar entre los 10 productores de gas más grandes del mundo en los próximos 10 años”, afirmó, al ubicar al país en un grupo de productores como Argelia, Noruega y Arabia Saudita.
El ejecutivo también reveló los avances de PAE en la búsqueda de shale gas en el Golfo San Jorge, una apuesta que podría abrir una nueva etapa para una cuenca históricamente asociada con la producción convencional. Tras confirmar la viabilidad de la roca madre de la formación D-129, la compañía adaptó la experiencia adquirida en Vaca Muerta a una geología diferente y avanzó con pozos piloto y un segundo pozo horizontal, en el que realizó 20 etapas de fractura.
La estrategia -según dijo- continúa con un tercer pozo que contempla una rama lateral de 2.500 metros y un diseño de estimulación específico para las características de la formación. Bulgheroni aclaró que el desarrollo todavía está en una fase inicial y necesita una mayor delimitación, pero se mostró convencido de su potencial: “Estoy convencido de que se va a desarrollar una nueva cuenca no convencional en el Golfo San Jorge, no hay duda de eso”.
Para Bulgheroni, el eventual crecimiento de la producción obliga a cambiar la mirada sobre el negocio energético y las oportunidades industriales que puede generar. “Lo que vos tenés ahí es la gestión de la abundancia y no la gestión de la escasez”, sostuvo, al plantear que la disponibilidad de gas debe impulsar nuevas actividades intensivas en energía, como la producción de fertilizantes y los data centers.
En paralelo, PAE busca mejorar la eficiencia operativa mediante tecnología e inteligencia artificial. La compañía monitorea más de 6.000 activos y reemplaza parte de las recorridas tradicionales por una flota de drones que toma imágenes convencionales y térmicas. “Hoy estamos volando casi 20 drones. La idea es duplicar el número”, explicó. Las imágenes son procesadas con algoritmos y agentes de IA que permiten detectar fallas, pérdidas y oportunidades de mejora, para luego enviar cuadrillas específicas. El sistema se coordina desde un centro remoto en Comodoro Rivadavia, donde los antiguos recorridos de campo dieron paso a operadores certificados como pilotos de drones.
El tercer eje expuesto por el CEO fue la recuperación terciaria en Cerro Dragón, un yacimiento maduro donde la recuperación secundaria mediante inyección de agua pierde eficacia a medida que avanza la explotación. Para mejorar el rendimiento, PAE impulsa un proyecto de u$s1.200 millones que contempla 22 plantas de polímeros, alrededor de 100 pozos nuevos y 600 intervenciones. La tecnología apunta a modificar la viscosidad del fluido que desplaza el petróleo para aumentar la recuperación de hidrocarburos.
Según explicó Bulgheroni, los pilotos ya muestran incrementos de producción y el objetivo es capturar al menos 50 millones de barriles de petróleo y alrededor de 30 BCF de gas. Así, entre el GNL, el potencial no convencional del Golfo San Jorge, la digitalización de las operaciones y la recuperación de recursos en campos maduros, PAE busca combinar nuevas fronteras productivas con eficiencia y mayor aprovechamiento de sus activos.
Las empresas de servicios: innovación, rentabilidad y capacidades locales
El segundo Encuentro con los CEOs trasladó la conversación hacia las empresas de servicios, un eslabón fundamental para acompañar el ritmo de actividad de Vaca Muerta. En el primer bloque participaron Adrián Martínez, de Calfrac; Patricio Whitney, de SLB; Andrea Previtali, de Tenaris, y Héctor Gutiérrez, de Halliburton.
Martínez confirmó que Calfrac terminó de preparar un segundo set de fractura ante la expectativa de una mayor actividad. Además, destacó un aspecto industrial de esa inversión: “Terminamos de armar el segundo set de fractura porque sabemos que viene más actividad, y la mayoría de ese set me da gusto comentar que se construyó acá en Argentina”.
La fabricación local conecta con uno de los desafíos que atraviesan las exposiciones de los ejecutivos: acompañar el crecimiento de la producción con una cadena de proveedores capaz de responder en tiempo, costo y calidad. No se trata solamente de sumar equipos, sino de desarrollar capacidades industriales que puedan sostener la actividad y generar oportunidades dentro del país.
Whitney describió a la cuenca como un entorno de aprendizaje permanente, en el que las empresas deben probar soluciones y demostrar que pueden competir por capital a escala global. Comparó ese proceso con una etapa de desarrollo en modo “beta”, en la que la innovación debe ir acompañada de rentabilidad.
Previtali, de Tenaris, señaló que el interés internacional por Argentina es fuerte y que existen oportunidades concretas para probar nuevas tecnologías. “En servicios, el país es un lugar donde nos gusta probar lo más innovador, y una oportunidad para desarrollar algo nuevo y ver la sinergia en el conocimiento industrial y trasladarlo a otros servicios”, afirmó.
Héctor Gutiérrez, de Halliburton, coincidió en que Argentina ocupa un lugar estratégico para la compañía. Además de la capacitación técnica y operativa, destacó el desarrollo de capacidades blandas, que consideró importantes para el futuro de la industria. La formación volvió así a aparecer como un factor transversal: desde los trabajadores que ingresan a las operaciones hasta los equipos que deben incorporar tecnología, adaptarse a nuevas formas de trabajo y responder a una actividad más exigente.
Más producción de gas, nuevos mercados y proyectos de inversión
El segundo bloque del miércoles reunió a Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, y Julián Escuder, de Pluspetrol. Los ejecutivos repasaron proyectos e inversiones, incluidos desarrollos aprobados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), y coincidieron en la importancia de fortalecer la cadena de valor y el talento local.
Markous se mostró optimista sobre la demanda futura del gas y su competitividad para abastecer a la industria. “Soy optimista en que va a haber demanda. El gas es competitivo para la industria que necesita abastecerse, hay que seguir con los gasoductos existentes, las exportaciones, y después vendrán también los Data Centers, otra demanda adicional”, señaló.
Su planteo combina los mercados regionales con nuevas fuentes de consumo interno. La infraestructura de transporte y las exportaciones seguirán siendo necesarias para monetizar la producción, mientras que el desarrollo de los centros de datos podría sumar demanda en los próximos años.
Escuder, por su parte, destacó la apuesta de Pluspetrol al mercado regional y a la formación de trabajadores. “Estamos apostando al mercado regional y a la capacitación. En esta expansión necesitamos gente capacitada porque eso tiene una traducción inmediata en la seguridad de nuestras operaciones, por eso la capacitación es importantísima, participamos en el Instituto Vaca Muerta”, explicó.
La seguridad operativa aparece, en esa mirada, como una consecuencia directa de la preparación del personal. En un escenario de mayor actividad, la disponibilidad de trabajadores calificados no solo condiciona la velocidad de los proyectos, sino también la capacidad de operar con estándares adecuados.
Los gasoductos y oleoductos, una pieza clave para evacuar la producción
El tercer bloque reunió a Horacio Pizarro, de Transportadora de Gas del Norte (TGN); Oscar Sardi, de Transportadora de Gas del Sur (TGS), y Ricardo Hösel, de Oldelval. La conversación se concentró en la infraestructura necesaria para llevar la producción hasta los centros de consumo y los mercados de exportación.
Hösel detalló los avances del proyecto Duplicar Norte, una obra destinada a evacuar el crudo del denominado Hub Norte. “Es la obra más importante que estamos haciendo. Busca evacuar todo lo que es el crudo de lo que llamamos el Hub Norte. Estará disponible de manera temprana en diciembre y de manera definitiva en febrero del 2027”, precisó.
La ampliación de la capacidad de transporte es uno de los pasos necesarios para que el crecimiento de la producción pueda convertirse en ventas efectivas. La misma lógica atraviesa los proyectos de gas, donde las nuevas rutas de transporte y las conexiones regionales pueden ampliar las opciones comerciales para el fluido de Vaca Muerta.
Sardi explicó que TGS busca ampliar su actividad más allá del transporte regulado y convertirse en una empresa de energía con servicios a lo largo de toda la cadena de valor del gas natural. “Nos pusimos como objetivo dejar de ser una compañía de transporte para comenzar a ser una empresa de energía que pudiese prestar servicio a lo largo de toda la cadena de valor del gas natural”, señaló.
El ejecutivo agregó que, para 2030, la compañía prevé que el negocio regulado represente el 25% de su actividad, en función de los proyectos que tiene encaminados. La estrategia apunta a diversificar los negocios y ampliar su participación en distintas etapas de la cadena energética.
Pizarro, en tanto, explicó cómo se complementan la Reversión del Norte y el proyecto del Gasoducto Manuel Belgrano. “Son dos sistemas que conviven porque va a ser el sistema regulado sobre el Gasoducto Norte y un gasoducto nuevo que va por fuera de la Ley del Gas. Todo va a ir directo a La Carlota y desde ahí puede ir al Litoral, al norte del país o exportarse al norte de Chile, Bolivia y Brasil”, detalló.
Las exposiciones de las transportistas dejaron en claro que el desafío no termina en producir más. La capacidad de evacuar los hidrocarburos, conectarlos con la demanda y sostener alternativas de exportación será determinante para ampliar el alcance comercial de la industria.
Eficiencia y adaptación, incluso en escenarios de precios bajos
En el cierre del ciclo, Adolfo Storni, de Capex, repasó la experiencia de una empresa que administra yacimientos con un siglo de historia y que busca aprovechar ese conocimiento para agregar valor en otras operaciones. “Manejamos yacimientos de 100 años y eso nos dio un know-how para meternos en otros yacimientos y darles valor agregado”, sostuvo.
Storni también puso el acento en la eficiencia energética y el trabajo con proveedores como herramientas para sostener la rentabilidad cuando cambian las condiciones del mercado. Según explicó, en períodos de precios bajos, las reparaciones pueden convertirse en un negocio más rentable que la perforación de pozos nuevos. En paralelo, señaló que la generación eléctrica contribuye a equilibrar el portafolio de la compañía, aunque el petróleo todavía representa dos tercios de sus resultados.
Horacio Bustillo, de Pecom, definió la etapa que atraviesa la empresa como “una vuelta al ruedo”, en referencia a la intención de recuperar el lugar que la compañía tuvo en el pasado. “Somos conscientes de que no todo lo que funcionó en el pasado va a funcionar ahora, pero honrando ese pasado, construimos el futuro”, afirmó.
Bustillo planteó que el foco de Pecom para los próximos dos años estará puesto en construir las bases para esa nueva etapa. Su mensaje se sumó a una de las ideas recurrentes de las dos jornadas: el crecimiento de la industria requiere inversiones y ambición, pero también adaptación, eficiencia y capacidad para responder a un mercado que cambia.
Optimismo, pero con tareas pendientes
A lo largo de los dos encuentros, los ejecutivos transmitieron una visión favorable sobre las oportunidades de crecimiento de la industria argentina de petróleo y gas. YPF proyecta una escala productiva mayor; las petroleras destacaron las posibilidades de exportar gas y desarrollar nuevos mercados; las empresas de servicios anticipan más actividad e innovación, y las transportistas avanzan con obras para ampliar la capacidad de evacuación.
Pero las exposiciones también dejaron una serie de advertencias. La formación de trabajadores no puede quedar rezagada frente a la expansión; los proveedores locales necesitan capacidades para acompañar las inversiones; la infraestructura debe estar disponible para conectar producción y demanda, y las empresas tendrán que sostener la eficiencia y la rentabilidad en un contexto competitivo.
Vaca Muerta ya no se discute únicamente en términos de recursos o de capacidad de extracción. La próxima etapa dependerá de cómo la industria articule producción, transporte, servicios, tecnología, talento y mercados para convertir ese potencial en un crecimiento sostenido.












