Los mercados bursátiles mundiales y los precios del petróleo se hunden este jueves, mientras los inversores corren a refugiarse en bonos del Tesoro de EEUU, oro y el yen, tras la drástica imposición de aranceles comerciales por parte del presidente Donald Trump, que desataron temores generalizados a una recesión global.
Aranceles de Donald Trump desatan el pánico en los mercados: dónde refugiarse ante el desplome de las bolsas
La incertidumbre sobre el impacto real de la guerra comercial mantiene a los operadores en vilo, con una alta volatilidad que podría redefinir la economía global y obligar a los inversores a replantear sus estrategias.
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Mercados en caída: la ofensiva arancelaria de Trump sacude a Wall Street y el petróleo.
Un nuevo arancel base del 10% sobre las importaciones, junto con otros adicionales "recíprocos" para los países que, según Trump, imponen altas barreras comerciales a EEUU, dejó a los inversores en estado de alarma. Según Fitch Ratings, la tasa efectiva de impuestos a la importación en ese país se disparó al 22% bajo la administración Trump, desde solo un 2,5% en 2024. Esto configura niveles no vistos desde aproximadamente 1910, asegura la calificadora de riesgo.
Mientras los inversores asimilaban la noticia, en Asia, el índice Nikkei de Tokio se desplomó un 2,77% y se encamina a su peor semana en casi dos años. Los futuros de Wall Street caen alrededor de 3%, mientras que el índice del dólar retrocede más del 1% hasta un mínimo de seis meses. Analistas de J.P. Morgan calificaron los aranceles como “mucho más altos que el peor escenario imaginado".
Así fue que Apple perdió más de u$s240.000 millones en capitalización de mercado tras un desplome del 7% de sus acciones en las operaciones por fuera de horario el miércoles. Nvidia también sufrió una caída del 5,6%, lo que recortó su valor en u$s153.000 millones. Sin duda, esto se suma a los billones de dólares que ya pierden este año los gigantes tecnológicos conocidos como las "Magnificent Seven".
La reacción de Goldman Sachs
En un documento enviado a clientes en la noche del miércoles y al que Ámbito tuvo acceso, Goldman Sachs tachó a los aranceles de Trump como "peor de lo esperado". El banco de Wall Street aseguró que tras la medida republicana se desató una “ola de ventas de nombres tecnológicos y posiciones cortas agresivas de fondos de cobertura en productos macro”, lo que explicaría la sangría en el Nasdaq 100 (-4%).
El banco esperaba que la tasa efectiva de aranceles en EEUU se acercara más al 15%, su estimación base, pero quedó cerca del 20%. La conclusión de Goldman es certera: “No es una buena noticia. Esto afectará el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), impulsará la inflación al alza y mantendrá la presión sobre el mercado de valores estadounidense”.
La mirada de la city y la estrategia a seguir
Marcelo Lezcano, presidente de Catalaxia, Agencia Global de Inversiones, explica -en diálogo con Ámbito- como primera evaluación que la implementación de aranceles a las importaciones va a restar mucha competitividad a la economía estadounidense en general y a las empresas trasnacionales en particular.
Lezcano hace referencia al caso de Apple y otras grandes tecnológicas que importan muchos de sus componentes para la producción, las cuales verán encarecidos los insumos. Y advierte: “Esto puede quitar margen de ganancias a las empresas en desmedro del Estado federal que busca engrosar su recaudación y así disminuir un déficit que a estas alturas implica un 44% de los recursos fiscales si tomamos en cuenta los datos del 2024”.
En los años 80, las políticas arancelarias de Ronald Reagan llevaron a que muchas empresas trasladaran su producción a EEUU. “Un caso emblemático fue Toyota, que en 1981 comenzó a ensamblar varios modelos en su planta estadounidense, un posible efecto buscado con las medidas actuales”, sostiene el experto.
La asesora financiera independiente, Martina Del Giudice, señala en charla con este medio que en el corto plazo, Wall Street podría ver una rotación hacia sectores beneficiados por las medidas protecciones de Trump como manufactura, acero y energía, mientras que el consumo de bienes durables e importados junto con la tecnología “podrían verse presionados por costos más altos y posibles represalias comerciales”.
El impacto en los mercados emergentes y en Argentina
Del Giudice es clara y advierte que en mercados emergentes, el impacto dependerá de la exposición de cada país a EEUU, es decir, aquellos con alta dependencia exportadora (como México y China) podrían enfrentar salidas de capital y depreciación de sus monedas, mientras que otros podrían beneficiarse de la reconfiguración de cadenas de suministro. En tanto, otros países afectados podrían diversificar exportaciones hacia Asia o Europa, al recortar su dependencia de EEUU.
El asesor de inversiones Leandro Monnittola sostiene, por su parte, que la nueva política arancelaria impuesta por Trump pone bajo presión la inflación norteamericana, el crecimiento de su PBI y a los principales índices bursátiles, en línea con los demás estrategas.
Para Monnittola, casi que sin dudas, “este jueves será un día difícil, los after market nos dan la pauta que va a darse una jornada de ventas masivas y los ADR de Argentina no estarían desacoplados”, sostiene. Y es que la volatilidad llegó para quedarse, pues nadie sabe con certeza si será beneficioso o no que a la Argentina se le aplique el 10% de arancel.
“Un nuevo escenario comercial global se avecina, y no sabemos cuál es. Por lo que los activos argentinos, seguirán esta tendencia de alta volatilidad”, asegura el experto.
La estrategia a seguir: cómo cubrirse de la volatilidad
Tal como analiza el asesor financiero Pablo das Neves en declaraciones a este medio, “si los aranceles se mantienen, en EEUU habrá un aumento de la inflación y desaceleración económica”, eso está descontado por los estrategas de la city.
“Pero esto también es una oportunidad para los inversores que puedan hacer una rotación de carteras hacia Europa y Asia, dado sus mejores perspectivas económicas y sus políticas más predecibles. Incluso, si escala esta guerra comercial, en algunos commodities podrían surgir oportunidades para los mercados emergentes”, analiza el experto.
Lezcano recomienda seguir de cerca las empresas industriales que hoy tienen plantas productoras en territorio estadounidense, por ejemplo Stellantis, productora de varias marcas reconocidas tanto en América como en Europa. “Hoy $STLA cotiza a PER 4,7, con niveles de deuda muy baja en comparación con el flujo de caja que genera y viene muy castigada por el mercado en el último año”, comenta.
Del Giudice encuentra atractivo en sectores estratégicos, por lo que advierte una posible rotación hacia industrias protegidas por los aranceles, como infraestructura y defensa. Por último, Monnittola indica que el oro se sostiene como una opción como activo de refugio: quebró un nuevo récord histórico al superar la barrera de los u$s3.200. Así, también, las empresas del segmento Value, con bajo beta. “Presentan baja volatilidad, se acoplan menos a las variaciones de los índices y desde que arranco la guerra comercial vienen teniendo buena performance como Coca-Cola Company (KO); Walmart Inc. (WMT); Johnson & Johnson (JNJ); Verizon Communications Inc.; PepsiCo, Inc. (PEP) y Pfizer Inc. (PFE).
Entonces, en este contexto de alta volatilidad e incertidumbre, los inversores se enfrentan a un panorama desafiante, dado que la política comercial de EEUU no solo impacta a los gigantes tecnológicos y al mercado bursátil, sino que también reconfigura las expectativas de crecimiento global. La gran incógnita ahora es si estas medidas arancelarias serán solo el inicio de una escalada mayor o si los mercados lograrán adaptarse a este nuevo orden económico.
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