Alexandr Pichushkin - más conocido como el "Maníaco del Martillo" - anunció que está dispuesto a confesar 11 asesinatos más, que se sumarán a las 48 víctimas fatales de este infame asesino en serie ruso. El hombre se encuentra detenido desde 2006 y afronta una cadena perpetua.
La historia del "Maníaco del Martillo", el criminal ruso que está dispuesto a confesar 11 asesinatos más
Se trata de Alexandr Pichushkin, quién fue condenado a cadena perpetua por matar a 48 personas. El hombre está recluido en una cárcel de alta seguridad en el Ártico ruso.
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La historia del "Maníaco del Martillo" y su confesión sobre 11 nuevos crímenes.
“Pichushkin expresó su disposición a confesar la comisión de otros 11 asesinatos de hombres y mujeres en el distrito de Bútovo Norte de Moscú”, indicó el FSIN, citado por la agencia rusa TASS.
La historia del "Maníaco del Martillo", el asesino en serie ruso
La oscura historia de Pichushkin comenzó en 1992, cuando cometió su primer asesinato con sus jóvenes 18 años recién cumplidos. En ese entonces el asesino empujó por la ventana a un amigo de su colegio. Las investigaciones revelaron que sus motivaciones habían sido amorosas, ya que se disputaba la atención de una compañera.
Tras esto, la furia del asesino ruso no cesó. Su nombre esconde detrás un peculiar vicio con el que cargaba Pichsuhkin: siempre atacaba a sus víctimas con un martillo.
Así, durante 14 años el "Maníaco del Martillo" atormentó a la población rusa. Conocido también como el "asesino del tablero de ajedrez", Pichuskin quería igualar los casilleros de este juego y cobrarse 64 vidas. Para cuando lo detuvieron en 2006, ya había cometido 48 asesinatos.
La infancia de Pichushkin estuvo marcada por el abandono y la soledad. Su padre era alcohólico y lo abandonó cuando era apenas un niño. El criminal quedó a cuidado de su madre pero, sin embargo, fue su abuelo quien se convirtió en su figura de referencia.
Con él pasaba largas horas jugando al ajedrez. Este vínculo fue crucial en la vida de Pichushkin pero, su vida se derrumbó tras la muerte de su abuelo, hecho que lo hundió en una profunda depresión. Por otro lado, el ruso también contaba con historial que reflejaba un accidente a los cuatro años, cuando cayó de un columpio, que le provocó daños cerebrales los que derivaron en episodios de violencia hacia otros niños.
“Si no me hubieran pillado, nunca habría parado. Nunca. Salvaron la vida de muchas personas”, declaró el homicida durante el proceso en el que fue condenado.
Ahora, el asesino aseguró que quiere confesar 11 asesinatos más. Pichushkin se encuentra recluido en la misma cárcel donde murió el líder opositor Alexéi Navalny, ubicada en el Ártico ruso y, a pesar de las peticiones de los familiares de las víctimas, el asesino no fue condenado a muerte, ya que Rusia adoptó una moratoria sobre la pena capital en 1996 al ingresar en el Consejo de Europa.
Las influencias del "Maníaco del Martillo"
Durante su adolescencia, el asesino mostró un gran interés en figuras controversiales, tales como el asesino en serie Andrei Chikatilo, más conocido como el "Carnicero de Rostov".
Su relación con el ajedrez fue la principal razón que lo llevó a querer cometer 64 asesinatos. Este macabro objetivo simbolizaba su obsesión por el control y la muerte. Además, los métodos que utilizaba para elegir las armas con las que cometería los brutales asesinatos reflejaban una violencia extrema.
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