La industria de la construcción mueve millones y se reinventa a cada paso. En ese escenario, la tecnología y la sostenibilidad se volvieron protagonistas, impulsando soluciones que buscan ahorrar tiempo, reducir costos y, sobre todo, minimizar el impacto ambiental.
El innovador invento que promete revolucionar la construcción: se podrá levantar paredes sin cemento y con piezas que encajan como Lego
Una solución simple y ecológica podría cambiar la forma en que millones construyen sus hogares: rápida, sin cemento y con materiales reciclados.
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Expertos y empresas ya están mirando este tipo de soluciones como el camino lógico de una industria que no puede quedarse en el siglo pasado. La construcción del futuro no solo será más rápida y barata, también será más consciente, versátil y amigable con el planeta.
En ese contexto aparece una idea que rompe con lo tradicional: un nuevo sistema que permite levantar paredes sin una gota de cemento, con bloques que se encastran como si fueran parte de un juego. ¿El objetivo? Transformar cómo se construye, desde la raíz.
Linko: el sistema de ladrillos que acelera la construcción y reduce costos
La propuesta se llama Linko, y su funcionamiento es tan simple como revolucionario. El sistema utiliza ladrillos que se unen con grapas hechas de plástico reciclado. Nada de cemento, ni mortero, ni pegamentos. Las piezas se encajan entre sí de forma firme y segura, como en un set de Lego, y el resultado es una pared resistente, reutilizable y lista en mucho menos tiempo.
El inventor, un joven australiano llamado Keagan Howell, pensó en este sistema como una alternativa rápida y económica para construir en lugares donde los recursos o la mano de obra escasean. Basta con tener las piezas y alguien que sepa seguir instrucciones básicas: no hace falta personal altamente especializado.
Además del ahorro en materiales, la gran ventaja de este invento es la velocidad. No hay que esperar el fraguado del cemento, no hay tiempos muertos. Esto permite avanzar hasta un 40% más rápido que con métodos tradicionales, lo que representa un beneficio enorme para obras urgentes o de gran escala.
Sostenibilidad y eficiencia: el futuro de la edificación sin hormigón
El impacto ambiental del cemento es bien conocido: su producción libera toneladas de dióxido de carbono. En cambio, Linko no solo prescinde de ese material contaminante, sino que reutiliza plástico reciclado, dándole un nuevo uso dentro de la economía circular. Menos residuos, menos emisiones y más eficiencia.
Pero eso no es todo. Al no usar uniones permanentes, las paredes pueden desmontarse y reconfigurarse según las necesidades. Esto convierte a Linko en una solución ideal para construcciones temporales, como albergues de emergencia tras catástrofes o espacios adaptables para situaciones cambiantes.
Y si hablamos de eficiencia energética, también hay novedades. Entre los ladrillos se pueden inyectar materiales aislantes que mejoran el rendimiento térmico y acústico de la construcción. Esto significa casas más frescas en verano, más cálidas en invierno y con menos consumo energético.
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