Salta,Jujuy y Catamarca se preparan para una nueva temporada de verano con una oferta que combina algunos de los circuitos más tradicionales del norte argentino con destinos que todavía tienen margen para seguir creciendo. La Quebrada de Humahuaca, las Salinas Grandes y la ciudad de Salta conviven con propuestas de naturaleza y aventura en las Yungas y recorridos de varios días por la Puna catamarqueña.
Verano 2027 en el norte argentino: precios de viajes, alojamiento y excursiones
Salta, Jujuy y Catamarca preparan la temporada con propuestas para distintos presupuestos. Cuánto cuestan los paquetes con vuelos, los alojamientos y las travesías por la Puna.
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El norte argentino combina circuitos tradicionales con propuestas de naturaleza y aventura para distintos presupuestos.
El escenario, sin embargo, presenta un desafío adicional para el turismo nacional: la competencia con destinos internacionales que, en algunos casos, quedaron en valores similares a los de viajar dentro del país. A esto se suma un consumo interno más cauteloso, que obliga a provincias y operadores a ampliar la conectividad y ofrecer alternativas para distintos presupuestos.
Jujuy es uno de los casos que consiguió sostener sus números durante ese proceso. Federico Posadas, ministro de Cultura y Turismo de la provincia, explicó a Ámbito que, pese al contexto económico, el destino logró mantener la llegada de visitantes y consolidar el crecimiento registrado en los últimos años.
“A pesar de que es un año muy desafiante, con recesión y un tipo de cambio menos competitivo, Jujuy logró mantener la cantidad de turistas”, señaló Posadas. Según explicó, después de la pandemia la provincia consiguió modificar la dinámica del turismo regional, con estadías más prolongadas y un mayor volumen de visitantes.
“En los últimos años, y sobre todo después de la pandemia, conseguimos cambiar la lógica del turismo del norte argentino, aumentando tanto el pernocte como la cantidad de visitantes. A partir de 2024 se amesetó, pero no cayó, y eso es positivo. En los últimos diez años pasamos de 1,5 a 3 noches de pernocte y de 900.000 turistas a casi 1,5 millones”, detalló el funcionario, quien también destacó el crecimiento en la cantidad de noches vendidas en la provincia.
Parte de la estrategia para mantener esos niveles pasa por la realización de eventos y, principalmente, por ampliar la conectividad aérea. Según Posadas, estas iniciativas permiten sostener el movimiento turístico más allá de la demanda espontánea, que se encuentra afectada por la situación económica.
“Eso es lo que nos está permitiendo traccionar el turismo por encima de la demanda espontánea, que sabemos que atraviesa un contexto complicado. A eso se suma el aumento y la mejora de la conectividad”, explicó. En ese sentido, destacó que JetSMART comenzó a volar a Jujuy el 1° de octubre y que la provincia trabaja para incorporar las operaciones de JOY Líneas Aéreas.
“Estamos trabajando para que JOY Líneas Aéreas se instale en Jujuy, con las tripulaciones y los vuelos pernoctando acá”, agregó. La aerolínea fue autorizada para comenzar a operar el 16 de noviembre, con dos frecuencias diarias a Buenos Aires y una a Córdoba.
La competencia con otros destinos también aparece entre los operadores privados. Sebastián Daniel Betzel, prestador turístico que trabaja con visitantes del norte argentino, señaló que durante el último año los precios locales llegaron a competir directamente con los de países vecinos, una situación que pudo haber afectado la demanda.
“El año pasado vimos una situación bastante particular: viajar dentro del país podía costar prácticamente lo mismo que hacerlo a destinos cercanos como Chile, Brasil o Paraguay. Eso posiblemente haya quitado una parte de la clientela”, señaló.
Sin embargo, Betzel indicó que la llegada de visitantes internacionales se mantiene estable y continúa representando una porción importante de su actividad. Según detalló, la composición de la demanda es de aproximadamente un 60% de turistas nacionales y un 40% de extranjeros, principalmente de Francia e Israel y, en menor medida, de Brasil.
De Humahuaca a la Puna catamarqueña: cuánto cuestan alojamiento y excursiones
La posibilidad de combinar distintas provincias también aparece dentro de la oferta turística del norte. En localidades como Humahuaca y Salta, los alojamientos para dos personas rondan los $60.000, con desayuno y servicios incluidos, mientras que las opciones para cuatro huéspedes ascienden a $98.000, según explicó Alfredo Roberto, prestador turístico de la región.
Más allá de los alojamientos, Jujuy ofrece excursiones que permiten combinar los circuitos tradicionales de la Quebrada de Humahuaca y la Puna con destinos menos masivos, como las Yungas. Esta última región, caracterizada por su vegetación selvática, comenzó a ganar espacio entre las alternativas para quienes buscan recorridos diferentes.
“Nos gusta especialmente promocionar la zona verde de Jujuy, las Yungas, que es la parte selvática. Todavía es menos conocida y menos turística que otros lugares, aunque cada vez gana más visibilidad”, explicó Facundo Fornari, operador de turismo aventura.
Entre las propuestas disponibles se encuentran los viajes desde San Salvador de Jujuy hasta San Francisco, un pequeño pueblo ubicado en las Yungas que funciona como punto de partida para distintas excursiones.
También se organizan salidas de un día a la Quebrada de Humahuaca, el cerro Hornocal y las Salinas Grandes, con grupos reducidos de entre dos y cuatro personas. Estos recorridos parten desde San Salvador de Jujuy y tienen una duración aproximada de entre ocho y diez horas.
Para quienes buscan una experiencia más extensa, los recorridos por las Yungas cuestan $675.000 por persona e incluyen traslados, seguro de viajero, gastronomía y alojamiento, de acuerdo con los valores informados por el operador.
Otra alternativa es la travesía Tilcara-Calilegua, orientada a quienes prefieren el turismo aventura. Se trata de un recorrido de aproximadamente 70 kilómetros a pie, distribuidos en cuatro días, que permite atravesar paisajes muy diferentes dentro de la misma provincia.
“Lo interesante es que en muy poca distancia se atraviesa una transición de paisajes completamente distinta, desde la zona de Tilcara hasta la parte verde de las Yungas”, señaló Fornari. El valor informado para esta experiencia es de $1,1 millones por persona.
En Catamarca, las características del territorio y las distancias entre los principales atractivos hacen que buena parte de las propuestas turísticas requieran vehículos 4x4 y recorridos de varios días.
Juan Félix Miranda, prestador turístico especializado en recorridos por la Puna catamarqueña, explicó a Ámbito que una travesía de siete días y seis noches cuesta entre $2,2 millones y $2,4 millones para una pareja, dependiendo principalmente de los alojamientos elegidos.
El itinerario contempla aproximadamente 3.000 kilómetros e incluye algunos de los principales atractivos de la provincia, como el volcán Pissis, la Ruta de los Seismiles, las Termas de Fiambalá, las Dunas de Tatón, el Campo de Piedra Pómez, el volcán Galán, Antofalla y El Shincal.
En este tipo de viajes, buena parte del presupuesto está relacionada con los traslados y la logística necesaria para recorrer zonas de altura. “El valor incluye todos los traslados durante los siete días, el alojamiento y las entradas a los parques. Lo que no está incluido son las comidas ni los pasajes aéreos”, detalló Miranda.
Además, señaló que los recorridos pueden comenzar desde los aeropuertos de Catamarca, La Rioja o Tucumán, sin modificaciones significativas en el presupuesto, debido a que las distancias que deben cubrirse son similares.
Cuánto cuesta viajar al norte desde Buenos Aires
Los valores cambian de manera considerable según si el pasajero organiza cada parte del viaje por separado o contrata un paquete con vuelos y hoteles incluidos.
Para quienes quieran combinar Salta y Jujuy, hay paquetes disponibles para el 14 de diciembre de seis noches —tres en Salta y tres en San Salvador de Jujuy— con vuelos incluidos desde $587.182 por persona. Dentro del mismo mes, las tarifas pueden superar los $950.000 de acuerdo con la fecha elegida.
Quienes prefieran concentrarse únicamente en Jujuy encuentran alternativas de siete noches desde Buenos Aires por $723.069 por persona en diciembre, mientras que para enero de 2027 los valores publicados ascienden a $847.618 y para febrero a $839.545. Estas propuestas incluyen vuelos y alojamiento.
También existen opciones que incorporan excursiones dentro del precio. Para el 12 de enero de 2027 se ofrecen paquetes de cuatro noches en Jujuy con vuelo, alojamiento, desayuno y tres excursiones desde $904.225 por persona en base doble. Se encuentran tarifas similares para salidas del 10 de febrero.
En Catamarca, la diferencia de presupuesto es mayor entre quienes buscan recorrer los destinos más accesibles y aquellos que pretenden internarse en la Puna.
Para enero de 2027, los paquetes de tres noches por el Valle Central y Fiambalá parten desde $2.137.119 por persona, con vuelos desde Buenos Aires, traslados y circuito incluidos. En tanto, una propuesta más extensa de ocho noches, con recorridos por San Fernando del Valle de Catamarca, Fiambalá, Belén y Antofagasta de la Sierra, tiene valores desde aproximadamente $4,26 millones por persona para el verano.
La diferencia de precios está vinculada principalmente con las distancias y la logística necesaria para llegar a determinados destinos. Muchos de los atractivos de la Puna se encuentran a cientos de kilómetros de la capital provincial y requieren vehículos preparados, guías y varias noches de alojamiento en distintos puntos del recorrido.
De esta manera, el norte argentino se prepara para la temporada de verano con alternativas para presupuestos muy diferentes. Mientras que un paquete de seis noches por Salta y Jujuy puede conseguirse desde menos de $600.000 por persona, los recorridos más extensos por la Puna catamarqueña superan ampliamente ese valor.
En un contexto de mayor competencia con los destinos internacionales y un consumo interno más cauteloso, las provincias buscan sostener la llegada de turistas y extender su permanencia. La conectividad aérea, la variedad de excursiones y las nuevas propuestas fuera de los circuitos tradicionales aparecen como algunas de las herramientas para conseguirlo.





