4 de abril 2025 - 15:22

Cómo gestionar la liquidez frente a mercados volátiles: claves para no regalar rentabilidad

En escenarios volátiles, la caja bien gestionada puede ser una ventaja competitiva. Paso a paso para una buena administración del dinero disponible.

La clave está en gestionar la liquidez con inteligencia, sin necesidad de asumir grandes riesgos ni volverse experto en finanzas.

La clave está en gestionar la liquidez con inteligencia, sin necesidad de asumir grandes riesgos ni volverse experto en finanzas.

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La liquidez es uno de los activos más subestimados en la gestión financiera empresaria. Todos hablan de ventas, de costos, de resultados. Pero sin una buena administración del dinero disponible -la caja, como se la conoce en la jerga-, ninguna empresa puede sostenerse por mucho tiempo.

Gestionar bien la liquidez no es solo asegurarse de tener plata para pagar sueldos o proveedores. Es tener una estrategia clara sobre qué hacer con los fondos mientras están en la cuenta. Porque el dinero ocioso también cuesta: pierde valor frente a la inflación, rinde cero (o negativo), y representa una oportunidad desaprovechada.

Y en contextos volátiles como el actual -donde cambian las tasas, el tipo de cambio y las reglas de juego-, esa gestión se vuelve todavía más crítica. En estos escenarios, la diferencia entre una tesorería pasiva y una activa puede ser enorme, tanto en términos financieros como operativos.

Muchas empresas caen en la “trampa” de la comodidad. Dejarlos en cuenta corriente puede parecer seguro, pero en realidad es una forma silenciosa de perder valor. Y a la vez, salir a invertir sin orden ni criterio puede generar más problemas que soluciones. La clave está en gestionar esa liquidez con inteligencia, sin necesidad de asumir grandes riesgos ni volverse experto en finanzas.

El mercado de capitales ofrece alternativas que combinan seguridad, rendimiento y liquidez, y que se adaptan a diferentes perfiles de empresa.

En esta nota te propongo un paso a paso concreto que usamos con muchas empresas en Cocos para convertir la caja en una herramienta estratégica.

Paso 1: hacé el diagnóstico de tu tesorería

Antes de mover un solo peso, hay que entender bien la foto actual. Estas preguntas te ayudan a hacerlo:

  • ¿Cuánto dinero disponible tengo hoy?

    Sumá el saldo de cuentas bancarias, caja chica y fondos a la vista. Ese es tu “pool” de liquidez.

  • ¿Qué pagos tengo en los próximos 7, 30 y 60 días?

    Armá un cronograma de vencimientos: sueldos, proveedores, impuestos, etc.

  • ¿Cuánto necesito tener siempre a mano?

    Ese es tu colchón de seguridad. En muchas empresas representa entre el 20% y el 40% de la caja total.

  • ¿Qué excedente puedo invertir por 7, 14 o 30 días sin afectar la operación?

    Esta es tu capacidad real de optimizar.

  • ¿Estoy usando medios de pago eficientes?

    Muchos pagos se hacen con débito o crédito, con costos elevados. Usar eCheqs puede reducir comisiones bancarias, dar previsibilidad y orden, y generar ahorro real en el día a día.

Con el diagnóstico en la mano, podés armar una cartera de liquidez segmentada por plazo. La lógica es simple: no poner todo en un solo lugar y elegir herramientas según la necesidad de disponibilidad.

Liquidez inmediata (0 a 3 días)

Instrumento recomendado: Fondos Money Market

  • Se rescatan en el día y rinden más que una cuenta corriente.
  • Ideales para cubrir pagos imprevistos o de última hora.

Liquidez de corto plazo (7 a 30 días)

Instrumentos recomendados:

  • Cauciones bursátiles: préstamos entre inversores, con garantía y tasas atractivas.
  • Letras del tesoro: instrumentos con mucha liquidez y mayores tasas que los tradicionales plazos fijos bancarios (con tasas que oscilan entre el 32 y 34% de TNA al momento de escribir esta nota).

Liquidez estratégica (30 a 90 días)

Instrumentos recomendados:

  • Letras del tesoro mas largas.
  • Bonos ajustables por CER o dólar-linked: para cubrirte ante inflación o riesgo cambiario.
  • Para quienes tienen exposición al dólar hay opciones como bonos y obligaciones negociables dolarizados o CEDEARs que funcionan como cobertura parcial (aquí hay que distinguir entre clientes importadores y no importadores, ya que los primeros pueden operar solamente activos ley y hacer las compras en pesos para no quedar excluidos del mulc).

Como buenas prácticas

Revisá la estrategia mensualmente. El contexto cambia todo el tiempo.

Evitá improvisar coberturas cambiarias. Solo tiene sentido si hay ingresos o deudas en dólares.

Usá eCheqs. Reducen costos, ordenan pagos y permiten planificar mejor.

Coordiná áreas. Tesorería, Finanzas y Dirección deben estar alineadas.

Calculá el costo de no hacer nada. Una cuenta corriente sin rendimiento puede significar miles (o millones) perdidos cada mes.

Lo importante es no improvisar. La gestión de liquidez no debería ser una decisión aislada del día a día, sino una estrategia diseñada con visión. Coordinar Tesorería, Finanzas y Planeamiento, tener un seguimiento periódico del portafolio y revisar el contexto económico con frecuencia son prácticas clave.

En definitiva, en escenarios volátiles, la caja bien gestionada puede ser una ventaja competitiva. Dormir tranquilo sabiendo que el dinero de la empresa está seguro, disponible y rindiendo, no es un lujo: es una buena práctica.

En Cocos Empresas trabajamos con el corazón de las compañías: su tesorería. Ayudamos a las empresas a administrar mejor su liquidez, a protegerse del riesgo cambiario, a financiarse cuando necesitan crecer y a planificar con una mirada de largo plazo. No venimos a ofrecer un producto suelto: venimos a pensar juntos cómo hacer que las finanzas jueguen a favor del negocio. En ese sentido, Cocos se expande a nivel regional: recientemente inauguramos oficinas en Córdoba para acompañar a las empresas.

Gerente Banca Empresas de Cocos Capital.-

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