Donald Trump decidió extender por 75 días la fecha límite para que ByteDance, la firma china dueña de TikTok, venda sus operaciones en Estados Unidos. Con esta medida, busca ganar tiempo para cerrar un acuerdo que permita a la app seguir funcionando en el país sin quedar bajo una prohibición oficial.
Donald Trump le da un respiro a TikTok: 75 días más para evitar su prohibición en EEUU
El presidente de EEUU extendió el plazo para que ByteDance venda TikTok y así evitar que la app deje de funcionar en territorio estadounidense.
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Trump está presionando a ByteDance para que venda TikTok.
En un comunicado publicado en redes sociales, Trump aseguró que su administración había logrado “un progreso tremendo” en las negociaciones, pero que aún era necesario completar ciertas aprobaciones para cerrar el trato.
“He firmado una orden ejecutiva para que TikTok siga funcionando por 75 días más”, escribió. También subrayó que su intención era continuar trabajando “de buena fe” con China, aunque señaló que el país asiático no estaba contento con las tarifas recíprocas impuestas por Estados Unidos. Para Trump, estas medidas eran fundamentales para la seguridad nacional y el equilibrio en el comercio entre ambas naciones.
De concretarse un acuerdo de venta con una empresa estadounidense, (en su momento se hablaba de compañías como Microsoft o Oracle) TikTok evitaría una prohibición inminente. Para la administración Trump, el principal problema con la app era la presunta amenaza que representaba para la seguridad de los datos de los usuarios estadounidenses, al estar bajo control de una firma china.
Aunque la situación generó incertidumbre entre los millones de usuarios de TikTok en Estados Unidos, el anuncio ofreció algo de alivio y tiempo extra para negociar una salida diplomática y comercial.
TikTok entre el entretenimiento y la geopolítica
TikTok, nacida en China pero con un gran alcance global, se convirtió en mucho más que una app de entretenimiento. Su influencia cultural, sobre todo entre jóvenes, la posicionó como un espacio clave en la batalla tecnológica entre Washington y Pekín. Para Estados Unidos, el control chino sobre la plataforma es visto como un riesgo estratégico. Para China, las presiones para venderla son una muestra del poder de Estados Unidos sobre empresas emergentes extranjeras.
Este conflicto es un nuevo tipo de tensión internacional, donde las redes sociales no solo conectan personas, sino que también se convierten en armas económicas y políticas.
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